THE LAST DUEL: SER VALIENTE ES COSA DE CHICAS

THE LAST DUEL: SER VALIENTE ES COSA DE CHICAS

Contar la verdad en un mundo de caballeros puede ser la batalla más difícil de todas. Y es la que elige Riddley Scott en The Last Duel, una película en la que vuelve a la arena de lucha con la excepción que esta vez el mayor acto lealtad debe darse con uno mismo y no con los altos rangos.

Dos jinetes con su lanza se enfrentan a muerte mientras la corte del rey disfruta del espectáculo. Es inevitable no remontarse a Corazón de Caballero, incluso uno de los retados, Le Gris (Adam Driver) lleva melena similar a la de aquel Heath Ledger torpe con armadura. Sin embargo la historia no se centrará en la destreza de estos dos hombres, sino en sus relatos. Uno miente, pero quien decidirá es Dios en lo que será para uno de ellos, el último duelo.

¿AJUSTE DE CUENTAS?

La verdadera trama, y donde el espectador realmente es atrapado, inicia con la presentación de los actos. Serán tres. 

Jean de Carrouges (Matt Damon), no tiene nada que perder, pues ya lo perdió todo. El señor feudal al que responde Conde Pierre d’Alençon (Ben Affleck) le arrebató a su gran amigo Le Gris, para que cumpla todas las responsabilidades que los lujos conllevan, pero que él no está dispuesto a cumplir. Los que antes eran camaradas y héroes de batallas ahora son deudor y acreedor. 

La competencia y distancia crecen entre ellos, mientras que los viejos tiempos se alejan. Cuando finalmente de Carrouges tiene la oportunidad de volver a ser alguien, casándose  con la hermosa Marguerite (con la dama, vienen las tierras)  la competencia con Le Gris, adquirirá un tinte personal que deja de ser cosa de hombres.

Presentado el mapa de personajes, aparece el gran acierto de The Last Duel: su narrativa. La película va y viene sobre los mismos cuatro momentos donde lo que cambia es la visión de quién los narra. Tres actos, tres relatos, tres verdades pero solo una se condice con los hechos. Mejor dicho el hecho: Marguerite, ahora de Carrouges, es atacada sexualmente.

THE LAST DUEL: DEL PAPEL AL PERSONAJE

La tríada hombre, mujer, hombre presente en los protagonistas también se traslada a los nombres detrás del guión de The Last Duel. Los viejos amigos Matt Damon y Ben Affleck, que se consagraron compartiendo pluma allá por los finales de los 90 con Good Will Hunting, abrieron la dupla a Nicole Holofcener en esta historia basada en hechos realesLa inclusión de Nicole garantiza que la película tenga el female gaze que el relato requiere. En palabras de la co-guionista El motivo por el que me sumé es que Matt y Ben no son mujeres. No es que no puedan escribir personajes de mujeres excelentes, hay muchos hombres que lo hacen, pero creo que eso era lo que yo podía aportar: mi perspectiva como mujer y una mirada y una voz diferentes

Damon, Affleck y Holofcener escribieron desde el lugar de Carrouges, Le Gris y Marguerite respectivamente. Según quién narra, los detalles de cada escena por más mínimos que sean, una mirada, una oración se ven modificados. Lo destacable de The Last Duel es que el cambio está dado por los matices e intenciones que cada actor provea y no por cambios escenográficos extremos. Si bien siempre son los mismos personajes, el acceso a ellos y sus modos de ser, dependerá de la versión que los tenga como protagonistas.

El relato de Marguerite probablemente sea el más importante de todos. El último duelo: Una historia real de crimen, escándalo y juicio por combate en la Francia medievales una investigación exhaustiva del caso en la que, Eric Jager, trabajó durante diez años. Según el autor, si no estuviera convencido de la verdad de Marguerite, el libro no hubiera ocurrido. La actuación de Jodie Comer es tan grande como la valentía de su personaje. Son varias las escenas que podrían servirle como clip en futuras premiaciones.  Ya demostró su versatilidad en acentos y su gran histrionismo. Pero en The Last Duel confirma su presencia actoral. Donde, pese a la fuerza de sus parlamentos, no tiene necesidad de levantar la voz para hacerse oír.

MASCULINIDAD (Y JUSTICIA) FRÁGIL

The Last Duel no solo recrea la época medieval con un diseño sumamente cuidado, sino también con un claro entendimiento de la influencia de la Iglesia tanto en el arte como en las conductas de los hombres. Estamos en el Medioevo, pero la desconfianza hacia el relato de una mujer, incluso de su amiga más cercana, son incómodamente actuales. “Lo que importa no es la verdad, sino el poder de los hombres” le dice la suegra a Marguerite en la escena más íntima entre ambas. No importa qué se diga, sino quién lo diga. 

La idea de que cuando se hiere a una mujer no se la daña a ella sino al honor de su esposo, sobrevuela todo el acto de Marguerite. Hasta aterrizar directo en nuestra conciencia, golpeándonos con el punto más alto del film: el juicio donde se decidirá el precio de su verdad.

Con todo en su contra, ella siempre se mantuvo firme. Si en la actualidad existe la frase no todos los héroes llevan capa, en el siglo XIV habrá sido que no todos los caballeros visten armadura. ¿Por qué no corset?The Last Duel conmueve, porque nos ubica en los primeros vestigios del feminismo. Donde tal vez no existía una palabra en latín para definirlo, pero sí mujeres que lo ponían en práctica sin saberlo. ¿Cómo? Con el arma más poderosa de todas: la verdad.

RATCHED, FESTIVAL DE COLOR, MODA, LOCURA Y TERROR

RATCHED, FESTIVAL DE COLOR, MODA, LOCURA Y TERROR

Ambientada en 1947 en el norte de la Costa Oeste norteamericana, Ratched (Netflix, 2020) nos muestra algo más que una serie de terror psicológico.

Desde el plano inicial con Mildred Ratched (Sarah Paulson) conduciendo un Ford Cupe color verde menta, Ryan Murphy (American Horror Story, Glee, entre otros) nos adentra en un mundo alucinante de colores, moda y fotografía. Y terror, por supuesto.

Ratched es el origen de uno de los personajes más icónicos de la historia del cine: Nurse Ratched, de Atrapado sin Salida (One flew over the cuckoo´s nest, 1975), interpretado en la multipremiada película por Louise Fletcher (se llevó el Oscar a Mejor Actriz por ese papel).

La fría y pasiva pero agresiva enfermera que maneja con tiranía la institución mental en la que termina internado Randle Patrick McMurphy (Jack Nickolson).

UNA PALETA DE COLORES ESPECÍFICA Y CON SIGNIFICADO

Con su elegante llegada en un auto antiguo, el verde será el hilo conductor del color en toda la serie. Lo veremos en distintos tonos en uniformes, escenografías, paisajes y accesorios.

Ratched y su magnífica paleta de colores. El color verde, hasta en el auto.

Ryan Murphy le pidió a su equipo una paleta de colores específica: no rojo, ni naranja, ni violeta, el rojo sólo en los labios y en la sangre. Así lo contó Rebecca Guzzi, una de las diseñadoras de vestuario de Ratched, en Refinery29.

Murphy cree que el verde es el color representativo de lujuria, envidia, violencia, opresión y más. Particularmente, la violencia y la opresión son las características más arraigadas en la personalidad de Ratched y así lo va develando a lo largo de los 8 capítulos que tiene la Primera Temporada.

El verde en el vestuario fue pensado también para generar una sensación de limpieza y un look clínico fuera del blanco del filme de 1975.

Con la combinación de diferentes tonos azules y verdes se logró un poco de textura de color y también se marcó una jerarquía, los tonos más claros se usaron para las enfermeras en formación y los más saturados para las enfermeras.

Ratched y su magnífica paleta de colores. El color en los uniformes indica un rango mayor en los tonos oscuros.

LA MODA DE LOS AÑOS 40 EN SU MÁXIMO ESPLENDOR

Lou Eyrich and Rebecca Guzzi ya habían trabajado con Murphy en producciones anteriores (Glee, American Horror Story, Feud) en diseño de vestuario y para Ratched se inspiraron en el New Look de Dior de los años 40.

Ya habíamos mencionado la característica de esa tendencia en el rojo de los labios. En los outfits encontramos un estilo muy femenino, con siluetas muy marcadas, al que le agregaron volumen con capas y gabardinas.

Las faldas midi (que están de regreso) con el largo por debajo de la rodilla y los bolsos tipo Kelly de Hermés, nos marcan el estilo vintage del vestuario.

El color es siempre protagonista, y los accesorios… ohh los accesorios. Sombreros, guantes, prendedores, mini bags (también están de regreso). No escatimaron en accesorios.

Uno de los looks más destacados de la serie es el conjunto azul marino con guantes, sombrero, zapatos y broche verdes a contra tono.

Ratched y su magnífica paleta de colores. Icónico traje azul combinado con accesorios en verde.

En el primer episodio también vimos otro outfit que impacta no sólo por su elegancia en la estética, si no por cómo está utilizado el color dentro de la escenografía.

Sarah Paulson camina por uno de los pasillos del hospital psiquiátrico con un conjunto de dos piezas color amarillo yema (tirando a mostaza). El contraste del blanco del pasillo y los elementos dorados de la escenografía con el color del vestuario lo es todo.  

Ratched y su magnífica paleta de colores. Otro icónico conjunto, en contraste con la escenografía.

EL IMPACTO DE LOS PERSONAJES SECUNDARIOS

No sólo por nombres se destacan los personajes secundarios en Ratched. En su vestuario, también hay mucho de qué hablar.

Sharon Stone es Leonore Osgood, una excéntrica millonaria que busca venganza por un hecho del pasado. Sus outfits se diferencian del resto por varias cosas.

En un estilo más lujoso, que podría parecer sobrecargado (pero no), vemos tapados, sombreros y joyas de gran tamaño. Las prendas son mayormente de seda, ese era un lujo que podían darse las personas de clase alta.

Sin embargo, siempre la vemos usando colores neutros y en monocromo (blanco, negro, tostado). Y muchas veces usó mono piezas, que es algo que también es tendencia desde hace algunos años.

Ratched y su magnífica paleta de colores. Sharon Stone, monocromo en tonos neutros.

Cynthia Nixon (Miranda en Sex and the City) es la secretaria del Gobernador y sus outfits hablan un poco de eso.

Es la típica working girl que usa trajes con pantalón en tonos más apagados, como los marrones, terracota, grises y azules. Lejos del estilo ecléctico de Sex and the City pero no menos glamoroso.

Ratched y su magnífica paleta de colores. Cynthia Nixon, tonos más opacos y prendas más laborales.

Párrafo aparte se merecen los peinados, típicos de esa época, recogido bajo con bucles y mucha estructura (para soportar los sombreros). Cuánto tardaríamos hoy en peinarnos así? Se imaginan?

Ratched y el glamour de los años 40. Peinados con recogido bajo y mucha estructura.

UN HOSPITAL PSIQUIÁTRICO CON ESTILO CALIFORNIANO

El color y el estilismo están en todos lados, el hospital psiquiátrico al que llega Nurse Ratched para solicitar empleo parece un hotel californiano por su decoración con detalles ostentosos.

La mansión de la heredera tiene un exterior tan extravagante como su interior. Y la costa del pacífico hace su magia en la fotografía.

Ratched nos dejó un final abierto y una segunda parte está asegurada (el pedido original de Netflix era por dos temporadas) pero todavía no tiene fecha de estreno. La idea es llegar en la línea de tiempo hasta la Mildred Ratched que todos conocimos en Atrapado sin Salida.

AFTER: ALMAS PERDIDAS, TODO LO QUE ESTÁ MAL

AFTER: ALMAS PERDIDAS, TODO LO QUE ESTÁ MAL

La saga de After está basada en los libros de Anna Todd, una escritora estadounidense que llegó a la fama gracias a Wattpad, la aplicación de lectura y escritura que tuvo su mayor auge en 2013-2014.

Originalmente, After nació como un fanfiction (es decir, historias escritas por fans de un artista, banda, libro o película) de One Direction, por lo que sus personajes eran Harry, Louis, Liam, Niall y Zayn. Con una clara inspiración de 50 sombras de Grey -que, a su vez, supo ser un fanfic de Crepúsculo-, After toma lo peor de la novela rosa para repetir un discurso que ya vimos miles de veces, pero de la manera más pobre posible.

ALMAS PERDIDAS, CASI TANTO COMO LA TRAMA

“Almas perdidas” es la tercera entrega de esta historia que sigue el tóxico romance de Hardin y Tessa.
La escena que presenta After no dista demasiado de cualquier romance adolescente: una chica y un chico -ambos sumamente hegemónicos- que se enamoran y pelean, se separan, se reconcilian, vuelven a pelear, y así sucesivamente hasta que al final triunfa el amor (no es spoiler, es un hecho).

No obstante, lo que diferencia a esta película de cualquier otro romance adolescente es la ausencia de algún tipo de trama que guíe la historia. Por lo general, los personajes se impulsan por motivaciones, objetivos, sueños y hay algo (por más mínimo que sea) que interrumpe el orden de las cosas, el status quo o una situación de la realidad. No es el caso de After, donde la trama parece ser pura y exclusivamente las idas y vueltas de dos personajes que no saben lo que quieren y que tropiezan con los mismos conflictos una y otra vez.

After. Almas perdidas': Primeras reacciones de los fans al regreso de  Hardin y Tessa - eCartelera

La historia puede definirse como aquello que pasa entre las escenas de sexo que inundan la película y parecen ser lo único que la sostienen. De estas, lo único que se rescata es la musicalización, que acompaña -y dignifica- las reiteradas situaciones “hot” que comparten los personajes y que son su forma de reconciliarse tras cada una de sus múltiples peleas.

Para colmo, esta película presenta un cambio brusco de personajes con respecto a las entregas anteriores. Salvo Hero Fiennes-Tiffin (Hardin Scott) y Josephine Langford (Tessa Young), el resto de actores fueron reemplazados por otros que no se parecen en nada a sus predecesores. Esto demuestra que en After no importa ni el contexto, ni las historias paralelas ni nada, absolutamente nada que no sean Hardin y Tessa.

EL AMOR SIEMPRE GANA PERO ¿DEBERÍA?

El mensaje de este tipo de películas suele ser que el amor triunfa a pesar de la adversidad y que se puede amar contra viento y marea pero ¿debería ser así en todos los casos?

Crítica de 'After. Almas perdidas'

La historia de Tessa y Hardin, aunque obviamente esté destinada a tener ese final, no debería hacerlo. Tessa, ambiciosa y llena de proyectos, pasa su vida preocupándose por un amor que no la apoya en sus decisiones, que la hace sentir egoísta por tener sueños y por priorizar su futuro por encima de una relación que la estanca y no la deja avanzar.

La autora afirma que se arrepiente del mensaje que dan sus historias, que se volvieron best sellers. Sin embargo, no pudo frenar la vorágine que convirtió los libros en películas y, por consiguiente, su moraleja no hizo más que amplificarse.

Este mensaje puede resultar peligroso para el público al que se dirige la saga. Normalizar la toxicidad en las relaciones no debería ser el objetivo de los contenidos audiovisuales destinados a jóvenes que dan sus primeros pasos en el amplio universo del amor y los vínculos sexoafectivos.

EN CONCLUSIÓN

Creo que no hay lugar en un mundo en vías de “deconstrucción” para discursos que normalicen relaciones evidentemente problemáticas sin dar espacio a cuestionar por qué no deberían ser de ese modo.

Además, si ni siquiera hay una trama de donde sostenerse para disfrutar la historia, no hay forma de rescatar a esta saga de su inminente hundimiento. Sin dudas, y como afirmé en el título, After: almas perdidas es todo lo que está mal.

 

¡SEINFELD LLEGA A NETFLIX EN OCTUBRE!

¡SEINFELD LLEGA A NETFLIX EN OCTUBRE!

Los fanáticos lo pedían, el público lo esperaba y finalmente llegó. Después de dos años de haber comprado los derechos de la serie, Netflix anunció que a partir del 1 de octubre podremos disfrutar de Seinfeld en la plataforma. Originalmente emitida entre 1989 y 1998, esta sitcom es un clásico imprescindible de esa parte de la historia que llamamos “los 90”. Y ahora, como si fuera poco, vamos a poder apreciarla en 4K por primera vez.

Con un trailer irónico, Netflix presentó la serie como una “novedad” del 2021. Si bien se trata de una broma, hay que reconocer que muy pocos productos audiovisuales logran mantenerse vigentes por más de 30 años. Seinfeld es una serie que, vista hoy en día, no desentona con el clima de época ni con el humor actual. De hecho, supera en muchos aspectos a la mayoría de las comedias de este siglo.

SEINFELD

SEINFELD

EL SHOW SOBRE LA NADA

Si tuviésemos que describir de qué trata Seinfeld, nos meteríamos en un problema. Es que los propios creadores Jerry Seinfeld y Larry David (Curb Your Enthusiasm) admiten que es una serie “sobre la nada”. De hecho, en un procedimiento metanarrativo maravilloso, los propios personajes crean y venden, en un episodio, la idea de una sitcom sobre la nada. En resumen, la tira cuenta el día a día de Jerry (Seinfeld), un comediante neoyorquino, y sus llamativos amigos. Estos son Elaine (Julia-Louis Dreyfus), George Costanza (Jason Alexander) y Kramer (Michael Richards). Y listo, no hay mucho más.

Cada capítulo es un recorrido por situaciones y personajes más o menos delirantes, pero siempre muy graciosos. En un episodio, los protagonistas no pueden conseguir lugar en un restaurante. En otro, pasan horas buscando su auto en el estacionamiento de un shopping. Tantos más, cuentan distintas experiencias románticas, generalmente con resultados frustrados. Y una mención aparte para el famosísimo episodio llamado “The Nazi Soup”. Realmente imperdible, sin desperdicio.

SEINFELD

SEINFELD

GRANDE ENTRE LOS GRANDES

Esta idea de contar la nada fue revolucionaria en su momento. Por lo general, las series intentaban llevar una narrativa más clásica, con conflictos y objetivos definidos para los personajes. Pero Seinfeld rompió el molde. Con un humor que va desde lo ácido a lo absurdo, pasando por lo irónico, no tardó en convertirse en un hito de la cultura pop. En la mayoría de rankings y encuestas aparece entre los primeros puestos junto con clásicos como Friends y The Office.

Aún hoy, es considerada por muchos la mejor sitcom de la historia de la TV. Ted Sarandos, responsable de contenidos de Netflix, dijo en su momento que “Seinfeld es la comedia televisiva con la que se comparan todas las comedias televisivas”. Ya en el momento de su emisión, fue muy exitosa y celebrada. Ganó 10 premios Emmy a lo largo de sus 9 temporadas con 180 episodios. Hoy, 33 años después, los fanáticos se podrán reencontrar y los más jóvenes acercarse por primera vez a esta verdadera joya de la televisión.

Datos:

Año: 1989.

Duración: 9 temporada, 180 episodios.

Creador: Larry David, Jerry Seinfeld.

Elenco: Jerry Seinfeld, Julia-Louis Dreyfus, Jason Alexander, Michael Richards.

Plataforma: Netflix.

REVIEW – ELIZABETHTOWN: BÁSICOS, COLOR, ROADTRIP Y BUENA MÚSICA

REVIEW – ELIZABETHTOWN: BÁSICOS, COLOR, ROADTRIP Y BUENA MÚSICA

Elizabethtown (2005) es la típica comedia romántica en la que el chico lindo que tiene problemas se enamora de la chica linda. Pasó sin pena ni gloria por las carteleras pero tiene algunas cosas interesantes.

Orlando Bloom interpreta a Drew Baylor, en su primer papel importante fuera de las sagas El Señor de los Anillos (2001, 2002 y 2003) y Piratas del Caribe (2003, 2006 y 2007). Y lo único que podemos destacar de él en Elizabethtown es el mensaje que nos deja.

Un diseñador de zapatillas dedicado a su trabajo se da cuenta, con la muerte de su padre, que postergó momentos importantes de su vida, sin compartirlos con su familia. Ese es el mensaje, vale mucho para los tiempos que corren.

En su viaje a Elizabethtown, Kentucky, para buscar los restos de su padre, Drew conoce a Claire (Kirsten Dunst), una azafata con una visión de la vida muy particular. Y en ella y su styling nos vamos a enfocar. Lo interesante de todos sus looks es cómo con pocos elementos, básicos, accesorios y un poco de color, podemos hacer mucho.

LA CHICA DEL GORRO ROJO Y SU TRENCH CODE

El vestuario de Kirsten Dunst en Elizabethtown es una clase de cómo lograr un outfit destacado con solamente dos o tres ítems. Tenemos permiso para robarnos estas ideas.

Una vez que deja su uniforme de azafata, Claire tiene un look descontracturado en el que hay tres prendas que se destacan en toda la película: un trench coat, un bolso naranja y un gorro de lana rojo, que es EL accesorio protagonista.

El Trench es la prenda básica que todos, y no me refiero solamente a mujeres, deberíamos tener en nuestro guardarropa, y lo usamos no solamente en días de lluvia. ¡Va con todo! En este caso vemos cómo podemos acompañar un look muy formal y bajarlo un poco con un trench.

Claire acusa venir de una entrevista de trabajo luciendo un vestido azul muy ajustado, tacos rojos y nuestra prenda básica que acompaña y hace que el outfit sea un poco más apropiado para usar de día. El otro detalle es el bolso naranja que le da el toque urbano y de color.

ELIZABETHTOWN: Kirsten Dunst con un vestido azul muy formal.

ELIZABETHTOWN: Kirsten Dunst, el trench y un look más informal con el mismo vestido azul.

UN TOUCH DE COLOR, LA CLAVE PARA SER PROTAGONISTA

El bolso naranja es otro de los destacados en los outfits de Claire en Elizabethtown. Lo vimos anteriormente colgado al costado de ese vestido azul. Y con el trench.

En otro pasaje de la película, con ropa distinta pero en los mismos tonos, ese maxi bolso usado como bandolera también aporta un toque llamativo. Pollera floreada, remera básica blanca, cárdigan azul y le sumamos color y textura con el bolso cruzado.

ELIZABETHTOWN: El bolso naranja cruzado como bandolera, el toque de color para un look sencillo de Kirsten Dunst.

Sin embargo, el accesorio que se lleva todas las miradas en Elizabethtown es el gorro rojo de lana. Kirsten Dunst lo usa en un par de ocasiones y realmente es hipnótico. ¿Por qué?  Porque nada de lo que tiene puesto le saca el protagonismo.

Prendas básicas, colores neutros, alguna que otra estampa y nada más. El gorro rojo sobre esa cabellera rubia es todo lo que necesitamos. Y si no, veamos.

ELIZABETHTOWN: El gorro rojo es el gran protagonista del outfit de Kirsten Dunst.

ELIZABETHTOWN: Color + una prenda básica, infalible look de Kirsten Dunst.

Definitivamente son looks que cualquiera de nosotras podría usar, no necesitamos mucho y acá tenemos varias opciones para combinar un mismo accesorio. Este es un review distinto para saber que siempre hay cosas que se pueden rescatar de una película.

LO MEJOR DE ELIZABETHTOWN, ROADTRIP Y BUENA MÚSICA

Y para hablar de lo mejor que tiene Elizabethtown, hablaremos de música. Y de un maravilloso roadtrip por el centro de los Estados Unidos.

De principio a fin el soundtrack de la cinta no tiene desperdicio. La música original fue compuesta por Nancy Wilson. Y además hay una mezcla perfecta de clásicos en la que escuchamos a Tom Petty, Elton John, U2, Lindsey Buckingham, Ryan Adams, My Morning Jacket, entre otros.

No es, acaso, Learning to fly (Tom Petty and The Heartbrakers) una canción que escucharías en un roadtrip? Definitivamente.

Una de las cosas que Claire le dice a Drew en la película es que todos deberíamos hacer un roadtrip alguna vez en nuestra vida. Y tiene razón. Agarrar el auto, buena música y emprender el viaje.

Orlando Bloom se sumerge en un viaje de 42 horas que lo lleva desde Elizabethtown en Kentucky hasta Oregon. Con un mapa (Claire Style) que tiene varios puntos atractivos donde parar. Historia pura, pequeños monumentos, hermosos paisajes y una bifurcación que lo lleva a encontrarse con the girl in a red hat.

REVIEW: VIAJAR, SEX AND THE CITY STYLE

REVIEW: VIAJAR, SEX AND THE CITY STYLE

Pregunta, ¿Cuánto equipaje llevan cuando se van de viaje por una semana? ¿Son de los que viajan con un bolsito de mano? ¿O de los que van con 5 valijas (cada una) como Carrie, Charlotte, Miranda y Samantha en su escapada a Abu Dhabi en Sex and the City 2?

Con mucha razón Charlotte gritó: “I can´t be ready in an hour!!” cuando fueron invitadas a dejar el lujoso hotel luego del escándalo sexual de Samantha en las playas de Abu Dhabi.

Este review tiene que ver con todo: moda (mucha), viajes y, por supuesto, con Sex and the city en su versión pantalla grande, porque hablar de las 6 temporadas de la serie nos llevaría mucho texto.

REVIEW: VIAJAR, SEX AND THE CITY STYLE

Sin analizar el contenido de la película, todos sabemos de lo que hablamos cuando hablamos de Sex and the city, les propongo repasar algunos datos y looks de la segunda entrega.

El vestuario de Sex and The city 2 tuvo un costo de 41 millones de dólares y fue pensado, como en toda la serie y en la película anterior, por la estilista y diseñadora Patricia Field.

Sarah Jessica Parker tuvo 41 cambios de vestuario, la mitad de los que tuvo en el primer film, y no todo lo que lució tiene un precio exorbitante. El collar de trébol de cuatro hojas que usó en casi toda la película fue una pieza que diseñó la propia Field para Payless y costaba 12,99 dólares

SEX AND THE CITY 2: El collar de Carrie que cuesta 12,99 usd.

Para que tengan una idea de la magnitud de la producción en cuanto al vestuario y estilismo, ninguna de las 4 protagonistas repitió un outfit en toda la serie, salvo un tapado de piel que usa Carrie en el capítulo final y que se había visto en inicio de la primera temporada.

A modo de guiño, en la primera película pudimos ver el tutu rosa de Carrie que está en la apertura de la serie (costó solamente 5 dólares en una tienda de saldos).

En la parte 2 volvimos a ver el diseño de John Galliano para Dior que habíamos visto en la tercera temporada, el vestido estampado como si fueran hojas de diario con el que sale de su departamento de soltera cuando Mr. Big la pasa a buscar luego de sus dos días off.

SEX AND THE CITY 2: El vestido de Dior que simula empapelado de diario.

EN SUS ZAPATOS

Desde el inicio los zapatos son protagonistas. Carrie cambia los famosos Manolo Blahnik azules con los que Big le propone matrimonio en el vestidor por unos impactantes Louboutin de glitter dorados con suela roja. Sin embargo, la firma fetiche esta vez fue Brian Atwood, de la cual lució hasta seis pares distintos.

SEX AND THE CITY 2: Carrie y sus zapatos Louboutin de glitter dorado y suela roja.

El vestido blanco con el que Carrie luce sus glitter Louboutin se puede comprar online por 350 dólares en la web de Patricia Field, en la que hay una colección dedicada a Sex and The city. Allí también podemos encontrar el colgante con el nombre de Carrie y el anillo de diamante negro con el que Mr. Big sella el compromiso, que sale unos 10 mil dólares.

UN VIAJE A LA TIERRA DE LAS MIL Y UNA NOCHES

Las cuatro amigas viajan a Abu Dhabi invitadas por un jeque, pero por razones culturales la producción no fue habilitada para filmar en los Emiratos Árabes y hubo que encontrar un lugar que recreara a la perfección ese escenario lujoso pero desértico. Fue así como todo el equipo de Sex and the city 2 se trasladó durante 8 semanas a Marrakesh, Marruecos. 

Marrakesh es la entrada a África, una invocación a Las mil y una noches, a Aladino y su lámpara maravillosa. El vestuario fue un festival de lujo, túnicas, turbantes, géneros étnicos, faldas amplias y plisados, aun cuando las protagonistas estaban subidas a un camello en pleno Desierto de Sahara.

Fanáticos de la playa, ¿se imaginan ustedes caminando con tacos altos en el desierto?

SEX AND THE CITY 2: Todo el lujo de las grandes marcas en el desierto del Sahara.

Las escenas fueron rodadas en las dunas del Sahara Occidental, al sur de Erfoud, en el desierto de Erg Chebbi y de Ourzazate. Allí también se filmaron varias películas como Lawrence of Arabia, Gladiador o La Momia

Durante toda la entrega y como es habitual en la saga Sex and the City, no faltaron las grandes marcas y diseñadores. Una pasarela en la que pudimos ver prendas de Roberto Cavalli, Dior, Channel, Hermes, Oscar de la Renta, entre otros. Pero también hubo lugar para marcas emergentes como Alexander Wang, Rodarte, Rick Owens, Marc Bouwer, Anthropologie y Lilly Pulitzer.

Sarah Jessica Parker usó algunas prendas vintage pero su marca fetiche en Sex and the City 2 fue Halston Heritage, de la que es directora creativa. La vimos deslumbrar con ese vestido rosa asimétrico de un solo hombro cuando salen del aeropuerto. O en dos diseños plisados, uno largo color naranja y uno corto azul.

SEX AND THE CITY 2: El vestido asimétrico de Carrie es de Halston Heritage.

SEX AND THE CITY 2: Uno de los dos vestidos plisados de Halston Heritage que usa Carrie.

NO CUALQUIER LOOK PARA IR AL MERCADO

Paseando por el souk junto con Miranda, Carrie se encuentra con Aidan (John Corbett), su viejo amor del pasado. Fueron de excursión hasta la Medina de Marrakesh, la ciudad vieja y amurallada en la que se hallan los lugares históricos y emblemáticos de la ciudad.

En el mercado se pueden comprar artesanías, especias, alfombras y tantas otras cosas, es el más grande de la región del Magreb.

Ahora, cualquier mortal que está de vacaciones y recorre lugares de ese estilo, que básicamente tienen pasillos interminables con pisos de piedras irregulares, usaría ropa cómoda y calzado bajo. Pero no nuestra Carrie.

Para la ocasión, eligió una falta violeta con mucho volumen que es nada menos que la parte interior de un vestido floreado con miriñaque de Zac Posen (sólo para llevar esa pollera necesitaríamos una valija). En los pies, unos altísimos Blahnik. La remera vintage de Dior baja un poco a tierra el look.

Si quisieran recrearlo en su próximas vacaciones y andar cómodas, no quedaría nada mal llevar unas Converse negras o unas clásicas zapatillas blancas. Ahí tienen una idea.

Lo que no podríamos recrear pero sí envidiar es el contrato de SJP, es que la actriz tiene estipulado quedarse con toda la ropa, zapatos y accesorios que use su personaje. Hablamos de las prendas que compra la producción, no de las que prestan los diseñadores.

AND JUST LIKE THAT, EL REGRESO DE SEX AND THE CITY

El 10 de enero de 2021 en un posteo de Instagram con imágenes de Nueva York, Sarah Jessica Parker confirmó el regreso de Sex and the City, como ocurrió con Friends, por HBO Max.

Sin Kim Katrall, quien no aceptó participar en la continuación de la serie, todavía no hay confirmación de quién interpretará a Samantha Jones. Es sabido que desde hace un tiempo no hay buena relación entre Katrall y SJP.

Nos vamos preparando entonces para el regreso de la serie más glamorosa, veremos en qué andan las cuatro amigas, ya en sus 50’s, y disfrutaremos nuevas vistas de una de las ciudades más lindas del mundo, Nueva York.