DESESPERADA: UNA MADRE DISPUESTA A TODO.

DESESPERADA: UNA MADRE DISPUESTA A TODO.

Desesperada (the desperate hour -antes también llamada “Lakewood”-, 2022) no es un thriller del montón. Es de las películas contadas en tiempo real, cuya trama se sostiene a lo largo de 84 minutos, con una Naomi Watts como única protagonista, dispuesta a todo por su hijo.

 

SINOPSIS

Amy Carr (Naomi Watts) recibe una llamada con noticias terribles: las autoridades persiguen a un tirador activo y es posible que su hijo adolescente, Noah, esté metido en el embrollo. En lo más profundo de una red de caminos forestales que rodean su casa, a kilómetros de la ciudad y casi abrumada por el pánico, Amy se niega a sucumbir a la desesperación. Con su móvil como único medio de intervención, recurrirá a todos los recursos que se le ocurran para que su hijo sobreviva al ataque.

 

PARAMOUNT+: ESTRENOS DE ABRIL

La historia arranca de una manera muy tranquila: vemos a una familia en una escena cotidiana, los chicos tienen que ir a la escuela y mamá tiene que hacer sus cosas cotidianas. En el momento en el que Amy (watts) decide salir a correr solo con sus llaves y su smartphone, las cosas se empiezan a complicar.

 

PERDIDOS EN EL BOSQUE

Desde el principio el filme te lleva a través de la ansiedad del caos cotidiano de una madre sostén de familia: llamadas del trabajo, familia, quehaceres, amistades. Todo resulta transformarse en algo que al espectador le genera un poco de nerviosismo.  Lo cotidiano se transforma en caos cuando Amy está en el medio del bosque, a kilómetros de su casa, y se entera que hubo un tiroteo en la escuela de su hijo.

 

Tal y como indica su titulo en inglés, el filme pasa a ser una hora de desesperación, que transcurre en su totalidad con Watts en medio de un bosque, intentando por todos los medios llegar a su familia.

A medida que avanza la trama vamos conociendo momentos y sucesos de la vida de Amy, sin necesidad de ser expresado con diálogos, empezamos a conocer un trasfondo que nos daría a entender que conocemos al culpable del tiroteo.

La trama se mantiene solida en sus casi 90 minutos gracias a la impecable actuación de Watts, quien nos hace vivir los sentimientos y la angustia de su personaje ante una situación desesperante y desconocida. Las únicas interacciones de su personaje son enteramente a través de llamadas.

aunque no es una película perfecta, ya que podemos cuestionar algunas de las decisiones tomadas por Amy, el filme entretiene y mantiene a los espectadores aferrados a la butaca, esperando saber cual será el desenlace.

 

EL DRAMA DE LO COTIDIANO

Podría decirse que desesperada es una llamada de atención sobre los efectos que causan los tiroteos sobre la salud mental de los involucrados, directa o indirectamente. Se habla de que, en Estados Unidos, ocurren diez tiroteos escolares al año. Un fenómeno que está presente en el país desde 1972 y fue en aumento exponencial en los últimos 20 años.

no queda más que preguntarnos ¿Cómo actuaríamos ante una situación similar?

LOS TIPOS MALOS: NO ESTÁ BUENO SER BUENO

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STUDIO 666: TERROR Y ROCK AND ROLL

STUDIO 666: TERROR Y ROCK AND ROLL

Las biopics de músicos y artistas están más de moda que nunca. Relatar de manera ficcional la historia de una estrella parece ser una fórmula que funciona muy bien. Distinto es que los propios artistas hagan una ficción sobre sí mismos. Los Foo Fighters se proponen esto en Studio 666, una sátira/homenaje al terror ochentoso. El resultado es desparejo y bastante caótico, pero bueno, ¡así es el rock and roll!

No es la primera vez que una banda de rock se embarca en una película ficcional de sí misma. A lo largo de los años, hay muchos ejemplos de estos. A Hard Day’s Night  de The Beatles, muestra un día de la mítica banda de Liverpool en el medio de la beatlemanía. Mucho más política es The Wall, hecha por Pink Floyd, retratando la vida de una superestrella del rock, aunque ellos mismos no aparecen en escena. Más cerca en el tiempo tenemos la genial 8 Mille, donde Eminem interpreta a un personaje fuertemente inspirado en su experiencia personal. Así y todo, no es tan fácil mencionar alguna banda que haya hecho una ficción de género, no autobiográfica, interpretándose a sí misma. Studio 666 lo hace.

STUDIO 666

STUDIO 666

¿BASADA EN HECHOS REALES?

La premisa de la película es bastante simple. La banda Foo Fighters está preparando su décimo álbum y el productor Jeremy Shill (Jeff Garlin, Curb Your Enthusiasm) necesita que salga cuanto antes. Así, les propone a Dave Grohl y compañía que lo graben en una mansión en Encino, California, con una legendaria historia de rock. Convencidos por la acústica del lugar, los músicos aceptan y comienza la accidentada grabación. Lo que ellos no saben es que, años antes, una tragedia que involucró a otra banda de rock ocurrió en ese lugar. Y, al parecer, las fuerzas malignas que intervinieron entonces siguen estando en esa casa.

Una cosa curiosa sobre Studio 666 es que la idea surge a partir de una experiencia real. Cuenta el propio Grohl que, mientras grababan en esa misma locación su álbum Medicine at Midnight lanzado en 2021, varias cosas raras pasaron. Instrumentos que se desafinaban, sonidos extraños en las cintas grabadas y demás cuestiones misteriosas. Se dice que incluso hay videos de estos sucesos, pero no pudieron ser publicados ya que la banda firmó un contrato de confidencialidad porque la casa se encuentra a la venta.

STUDIO 666

STUDIO 666

ROCKEROS JUGANDO A SER ACTORES

El terror, el gore y el humor son los pilares de Studio 666. Se trata de una parodia sin malicia a un género ya clásico como los slayer de los 80. Es casi un homenaje al estilo de la saga de Evil Dead. Muertes bizarras y absurdas, toneladas de sangre, desmembramientos y tripas, forman parte del menú, todo con ciertos toques de humor. Gags y chistes que van desde lo más básico, hasta referencias musicales y a otros artistas (incluyendo un cameo muy gracioso). El rock, por supuesto, está presente en toda la película, e incluso se bromea con la idea del “tema épico” con el que Grohl se obsesiona particularmente.

Las actuaciones son, ni más ni menos, que las de un grupo de rock. Es ya conocido el carisma que suele mostrar Grohl en los videos y apariciones públicas. Obviamente, es quien mejor se mueve delante la cámara. Pero el resto de los músicos tienen, por momentos, destellos de gracia. Por ejemplo, Pat Smears, uno de los guitarristas, es tan duro para actuar que recuerda lo mejor del cine clase B. Taylor Hawkins, el batero, jamás aprendió su libreto e improvisó la mayoría de sus líneas. En un contexto paródico, disparatado y absurdo, no solo no desentonan, sino que resultan graciosos y acertados. Transmiten la sensación de estar divirtiéndose mientras filman una película.

STUDIO 666

STUDIO 666

PARA FANÁTICOS DEL ROCK

Tal vez lo más flojo de Studio 666 sea el montaje y la edición. Hay errores que podrían haberse evitado fácilmente y sin embargo están ahí. ¿Puede ser intencional? No parece, ya que no es una constantes. Da la impresión de que se les escapó la tortuga. Además, se pierde un poco el ritmo a partir del punto medio y termina resultando algo larga para lo que tiene que decir. Incluso, un poco previsible.

Studio 666 se filmó en secreto, durante el aislamiento por la pandemia. La idea es fresca, con buenas intenciones, algunos aciertos y otros tantos puntos flojos. Cuenta con un cameo del gran John Carpenter (Halloween, The Thing, They Live), que además colaboró con la banda para componer el tema inicial. Ese referente invaluable del género indica a las claras que se trata de un homenaje. Con el estreno en la misma semana en que la banda se presenta en el Lollapalooza, Studio 666 es un regalo para los fanáticos. Aunque no vaya a quedar en la historia, resulta entretenida para los amantes del rock y el terror más gore, y se deja disfrutar.

 

MUERTE EN EL NILO: INTRIGA A BORDO

MUERTE EN EL NILO: INTRIGA A BORDO

“Admiro cuán prolífico es lo que hizo, es impresionante cómo logra mantener la atención del lector”, decía el actor y director Kenneth Branagh sobre Agatha Christie en una entrevista con The Guardian. Se preparaba para estrenar Asesinato en el Expreso de Oriente en el 2017, película que dirigió y en la que interpretó a Hércules Poirot, el famoso detective que protagoniza la mayoría de las historias de Christie. 

Si bien el film no obtuvo muy buenas críticas tanto de expertos como de fanáticos de la novelista, cinco años después Branagh presenta su segunda adaptación, Muerte en el Nilo, que logra superar a su antecesora en cuanto a mantener el misterio y al mismo tiempo el dinamismo con el que se producen los distintos hechos clave de la narración.

LA INTRIGA EN MUERTE EN EL NILO

Linnet Ridgeway es una de las mujeres más ricas de Inglaterra y de una belleza irresistible. Cuando está a punto de casarse con un un médico, acorde con su estatus, conoce a Simon Doyle y ambos se enamoran al instante. El conflicto recae en que él está comprometido con una de las amigas más cercanas de Linnet, Jacqueline de Bellefort, que queda destrozada cuando Simon la abandona y se casa con la joven millonaria. Obsesionada, los persigue a adondequiera que van en busca de venganza.

La pareja decide pasar su luna de miel en Egipto con un grupo selecto de invitados sin imaginarse que su viaje va a convertirse en una pesadilla. Afortundamente, allí también se encuentra Hércules Poirot, que debe intervenir cuando se produce un asesinato a bordo del barco Karnak en su travesía por el Nilo.

Dejando de lado la ya conocida y trabajada personificación de Branagh como Hércules Poirot (leyó, en orden cronológico, todas las novelas donde aparecía el detective como parte de la preparación), es un acierto la elección de Gal Gadot (Wonder Woman) como Linnet Ridgeway y Emma Mackey (Sex Education) como Jacqueline de Bellefort. Interpretando a mujeres completamente opuestas e hipnóticas a la vez, la israelí se luce como la millonaria que todo lo consigue desplegando su belleza como Cleopatra. De hecho, hay un momento en que Linnet se disfraza de la reina egipcia en un claro guiño a la intención de Gadot de realizar una película sobre ella. Por su parte, Mackey logra una antagonista que se debate entre su obsesión y la cordura sin que el papel se sienta exagerado o forzado.

El elenco cuenta con otras figuras como Annette Bening, Russell Brand, Letitia Wright, Sophie Okonedo, Rose Leslie, Ali Fazal y Armie Hammer, que en 2021 fue acusado de abuso y canibalismo. La polémica con Hammer fue uno de los tantos problemas que tuvo que sortear Muerte en el Nilo, que debería haberse estrenado en el 2019 pero se retrasó cuando Disney compró FOX y con el comienzo de la pandemia de COVID-19. 

MISTERIO Y RESOLUCIÓN

Como en toda película del género whodunit (¿quién lo hizo?) es fundamental que el misterio se sostenga hasta la resolución final. En este sentido, la literatura cuenta con ventaja por sobre el cine, ya que puede extenderse desarrollando cada personaje para que el lector desconfíe de todos y mantenga el interés. Muerte en el Nilo logra esto último con un segundo acto más dinámico que el primero, luego de que se presentan los sospechosos. La forma en que se desarrollan los hechos clave luego del asesinato. la atención en los detalles y cómo Poirot va uniendo las piezas del rompecabezas hacen de ésta un adaptación sólida y entretenida. 

Otro aspecto a destacar es la inclusión, al comienzo de la película, de un flashback sobre la experiencia de Poirot en la Primera Guerra Mundial. Si bien es invención de Branagh y su guionista, Michael Green, y no de Christie, aporta una visión diferente para profundizar en el personaje y comprender cómo su pasado influye en la manera de utilizar sus “pequeñas células grises”.

Teniendo en cuenta que muchas de las novelas de Christie son clásicos indiscutidos, Branagh mantuvo sin grandes cambios la historia original de Muerte en el Nilo. Para los fanáticos de la autora (me incluyo en ese grupo), esta adaptación es una evolución de Asesinato en el Expreso de Oriente. Sin embargo, el desafío del actor y director es atraer a quienes no se hayan embarcado en la aventura de preguntarse: “¿quién lo hizo?” junto a Poirot y su enfoque más bien sobrio puede ser un problema.

Comparando estilos, una de las películas whodunit que tuvo mucho éxito recientemente fue Knives Out (2019). Dirigida y escrita por Rian Johnson, que de hecho se inspiró en las obras de Christie, le aportó frescura al género apuntando al dramedy. Si bien mantiene la fórmula de sostener el misterio y sospechar de todos, la propuesta se siente mucho más moderna gracias a un guion más “descontracturado”.

Es por esto que a parte de la audiencia quizás le resulte tedioso el camino elegido por Branagh. Lo que sí se puede aventurar es que por la fidelidad y admiración a la obra original que demuestra, varias historias más de la “dama del misterio” van a tener su adaptación en los próximos años.

LICORICE PIZZA: ESPÍRITU ADOLESCENTE

LICORICE PIZZA: ESPÍRITU ADOLESCENTE

Paul Thomas Anderson se ha convertido en uno de los directores más celebrados de los últimos años. Con una filmografía sólida, donde no existen puntos flojos, demuestra su maestría en cada nueva película. Regresando su mirada a la década del 70 como en Boogie Nights, en este caso cambia el sexo sin control de la industria del porno por la inocencia y jovialidad adolescentes. Licorice Pizza está basada, con muchas licencias, en la historia de su amigo Gary Goetzman, quien fuera actor juvenil de Yours, Mine and Ours y actualmente es productor y socio de Tom Hanks.

Desde el comienzo, y narrado con un gran plano secuencia –sello del director- nos damos cuenta de que Gary (Cooper Hoffman) no es un chico normal. En su intento por convencer a una chica mucho mayor que él de que le acepte una cita, nos enteramos de que es actor y empresario exitoso a sus 15 años. Alana (Alana Haim), por su parte, es ayudante de un fotógrafo que está trabajando para el anuario de la escuela de Gary. Sin estar completamente convencida, y siendo diez años mayor, se presenta en el restaurante y allí comienza una amistad que coquetea con ser algo más.

LICORICE PIZZA

LICORICE PIZZA

¿QUÉ ES LICORICE PIZZA?

Con este argumento, podemos decir que Licorice Pizza es una comedia romántica. Pero eso no significa que sea una de esas comedias románticas del montón. Está plagada de sutilezas narrativas, de humor, de belleza fotográfica (los planos a contraluz) y técnica. A lo largo de la película, vamos a ver a los protagonistas viviendo aventuras en una suerte de viñetas o anécdotas, a veces juntos y a veces por separado. Gary en su intento por pegarla con algún negocio, mientras intenta convencer a Alana de que no importa la edad. Ella, intentando encontrarle rumbo a su vida, algo que no parece nada fácil. Y, como telón de fondo, una época y una ciudad marcadas por la crisis del petróleo del año 1973. La falta de combustible y las dificultades para el negocio de camas de agua que ha montado Gary tendrán consecuencias en el devenir de la historia.

Ahora, la pregunta del millón. ¿Por qué se llama Licorice Pizza? La traducción es “pizza de regaliz”, que por supuesto no existe. En realidad, se trata de una referencia a una cadena de disquerías famosa en Estados Unidos en los 60s y 70s. En su logo, podía verse a una cocinera con un vinilo “recién salido del horno”. Es un juego de similitudes entre la forma de la pizza y el color negro del regaliz, que dan como resultado un disco de 12 pulgadas. Por eso, el nombre de la película marca la época y el lugar, pero también el espíritu adolescente del rock y la música de la época. La atinada banda de sonido setentosa incluye a Nina Simone, Paul McCartney, David Bowie y The Doors, entre varios otros.

LICORICE PIZZA

LICORICE PIZZA

DEBUT TRIUNFAL EN LA PANTALLA

El espíritu adolescente desprende alegría por todos lados en Licorice Pizza. Hay un sentimiento de urgencia, de huida hacia adelante, de avanzar sin que nada importe. De hecho, se la pasan corriendo, literalmente. Gary no para de moverse, de intentar nuevas ideas de negocio, de alentar a Alana a que haga algo más, como ser actriz. Ella rompe la inercia de la rutina donde estaba inicialmente y se presta al juego, no sin sus reparos y sus inseguridades. A su vez, tiene una búsqueda más trascendental, quiere marcar una diferencia, tener impacto social. Así, llega incluso a involucrarse en una campaña política.

Con respecto al elenco, hay que destacar que ambos protagonistas de Licorice Pizza son debutantes. Cooper Hoffman es el hijo de Philip Seymour Hoffman, actor fetiche del director. Según Anderson, no fue su primera opción pero el resto de los candidatos le parecían “demasiado entrenados”. Alana Haim tiene una historia aún más particular. El director escuchó un tema musical del grupo Haim, conformado por Alana y sus dos hermanas, y le quedó grabado en la cabeza. Como vivían cerca, invitó a cenar a toda la familia y descubrió que la madre, Donna Rose, había sido su maestra de arte en la primaria. A partir de ahí, Anderson dirigió varios videos musicales del grupo y ahora decidió llevar a la pantalla a la menor de las hermanas. Igualmente, toda la familia aparece en la película: padres y hermanas lo son tanto de la actriz como del personaje.

LICORICE PIZZA

LICORICE PIZZA

PAUL LO HIZO DE NUEVO

Hoy, con el diario del lunes, la apuesta de Paul Thomas Anderson por dos actores sin experiencia previa no podría haber sido más acertada. El trabajo de ambos no solo es brillante, sino que es natural, despojado, emanan libertad. Desde el aspecto torpe de un adolescente lleno de granos hasta la belleza no hegemónica de Alana. Desde la simpatía y optimismo de la juventud hasta la madurez llena de fragilidad e incertidumbre. Todo eso se ve en Licorice Pizza, gracias a la perfecta interpretación de los protagonistas. A ellos se les suma las apariciones de algunos personajes que aportan los toques más hilarantes. Jack Holden (Sean Penn en un personaje inspirado en William Holden) es un actor experimentado que coquetea con Alana en una noche llena de alcohol y locuras. Jon Peters (Bradley Cooper haciendo del novio de Barbra Streisand) compra una cama de agua pero todo se descontrola.

No sería de extrañar que Licorice Pizza se lleve algunos premios en la temporada que está por iniciarse. Como era de esperarse, se agrega a la filmografía del director manteniendo la vara muy alta. Magnolia, The Master, There Will Be Blood o Phantom Thread (su última película hasta esta) son, todas y cada una, excelentes. Esperemos que siga manteniendo esa trayectoria intachable que lo convierte en uno de los mejores directores de la actualidad.

 

 

RESIDENT EVIL: WELCOME TO RACCOON CITY

RESIDENT EVIL: WELCOME TO RACCOON CITY

En el mismo momento en que se estrenaba Resident Evil: The Final Chapter en 2016 ya se anunciaba el posterior reboot. Cinco años después, se estrena Resident Evil: Welcome to Raccoon City, la adaptación que busca revivir a la franquicia. Basada en los dos primeros videojuegos, clásicos del género terror, esta entrega prometía ser mucho más fiel a las raíces. De la mano del director y guionista Johannes Roberts (47 Meters Down) llegamos a Raccoon City y el origen del brote del virus terrorífico.

Luego de un prólogo que se sitúa en el orfanato de Raccoon City, la historia tiene lugar varios años después en la misma ciudad. La compañía Umbrella está abandonando el lugar, que pasa a convertirse en un pueblo fantasma. Allí conocemos a Claire Redfield, interpretada por Kaya Scodelario (Maze Runner), quien vuelve a la ciudad haciendo dedo para reencontrarse con su hermano. Chris Redfield (Robbie Amell), por su parte, es un agente de la policía local. Ambos son huérfanos que crecieron en el orfanato, pero no se ven hace años. Algo raro está sucediendo en Raccoon City, y la gente está empezando a enfermar. El brote zombi dará comienzo a una noche vertiginosa en la que los pocos sobrevivientes intentarán escapar del desastre.

RESIDENT EVIL: WELCOME TO RACOON CITY

RESIDENT EVIL: WELCOME TO RACOON CITY

FIEL A LA HISTORIA

Si te suenan familiares los nombres y la historia, seguramente es porque hayas jugado algunos de los clásicos Resident Evil 1 y 2. Es que Resident Evil: Welcome to Raccoon City es una adaptación sumamente fiel de estos juegos. Además de los mencionados, están presentes personajes conocidos como el novato Leon Kennedy (Avan Jogia, Zombieland) o los experimentados policías Jill Valentine (Hannah John-Kamen) y Albert Wesker (Tom Hopper, Black Sails). Por supuesto, también está William Birkin (Neal McDonough, Minority Report), la mente maestra detrás del virus. Además, la mayor parte de la película transcurre en la estación de policía y en la mansión Spencer, escenarios de los juegos.

Sin embargo, también hay algunas diferencias con respecto a los títulos originales de 1996 y 1998. El origen del brote es levemente distinto, pero la modificación principal está en el hecho de que Umbrella ya estaba abandonando la ciudad antes del conflicto. Esto le da a Raccoon City un aire desolado que le suma muy bien al clima de la película. Es una buena decisión del director y guionista, a pesar de que se distancia del juego.

RESIDENT EVIL: WELCOME TO RACOON CITY

RESIDENT EVIL: WELCOME TO RACCOON CITY

LUCES Y SOMBRAS DE LA ADAPTACIÓN

Pese a estos detalles, no hay duda de que Resident Evil: Welcome to Raccoon City es fiel y respetuoso de la saga. Mucho más que todas sus antecesoras, que poco tenían que ver con la historia original. El aspecto visual es oscuro, lúgubre y sangriento, tal como son los videojuegos. A pesar del bajo presupuesto (el más bajo de toda la saga), se logran unos efectos dignos. Además, el andar de los zombis es lento, pero son difíciles de derribar. El terror está logrado con recursos simples, en su mayoría saltos repentinos a la pantalla. Estas cuestiones parecen calcadas de las entregas de PlayStation. En definitiva, es una película sumamente pensada para fanáticos, llena de guiños y detalles bien incorporados, y muy respetuosa de la historia.

A pesar de ser, posiblemente, la mejor película basada en la franquicia, no todos son aciertos. Entre los puntos flojos podemos señalar la falta de ritmo narrativo en determinados momentos. Tal vez, por ser tan fiel a la historia, se pierde de vista que esto no es un videojuego sino una película de terror y acción. Si se corta el ritmo, se siente una falta de dinamismo y eso le juega en contra a la película. Además, el jefe final es algo decepcionante: le falta la épica que suelen tener los finales de los videojuegos.

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RESIDENT EVIL: WELCOME TO RACOON CITY

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EL ESTILO CARPENTERIANO

Otra cuestión que generó críticas es cierto aspecto de “cine clase B” que se puede percibir. Visualmente, no hay dudas de que es una producción más que decente, pero hay ciertas cuestiones en la edición y el montaje que van en ese sentido. Tomas que duran algunos segundos de más, baños de sangre sumamente explícitos, diálogos trillados y enfrentamientos interminables con zombis. Pero la cuestión es que todo eso no es un error de producción, es más bien un estilo. Hay que recordar que Johannes Roberts es un fan declarado de John Carpenter. El realizador de The Thing, Halloween y Assault on Precinct 13 está muy asociado con esa forma de hacer cine que no busca el realismo sino el impacto estético crudo y desprolijo. Y eso le sienta bien a Resident Evil: Welcome to Raccoon City.

Una escena post-créditos, que ya se ha transformado en un mandato para cualquier película franquicia, sugiere la continuidad de la saga. Veremos cómo le va en taquilla y en crítica para saber qué tan pronto tendremos una segunda parte de esta nueva adaptación. Por lo pronto, nos conformamos con una película que apunta a los fanáticos y satisface bien la necesidad de renovar esta franquicia tan maltratada por sus antecesoras.

DUNE (DUNA): UN ESPECTÁCULO VISUAL Y APENAS EL COMIENZO

DUNE (DUNA): UN ESPECTÁCULO VISUAL Y APENAS EL COMIENZO

Desde su publicación en 1965, Dune marcó un antes y un después en el género de ciencia ficción. Frank Herbert logró crear un universo en el que se conjugan temas como la política, la guerra, la ecología y hasta la llegada de un Mesías. Tal fue la repercusión en el mundo de la cultura pop, que comenzaron a surgir ideas de adaptaciones con directores embarcándose en una tarea que a priori resultaba muy difícil dada la complejidad de la obra. 

Así fue como se estrenó la película de David Lynch en 1984, que no fue bien recibida por los críticos ni por los fanáticos de la historia. Luego, se cancelaron varios proyectos como el que estaría a cargo de Alejandro Jodorowsky o el de Peter Berg con Paramount. Dune comenzaba a ganarse fama de “inadaptable” hasta que se anunció que Denis Villeneuve (The Arrival, Blade Runner 2049) tomaría las riendas junto a Legendary Pictures. 

Dune

UN NUEVO COMIENZO PARA DUNE

Tanto el renombre del canadiense como el elenco hicieron que esta nueva versión generara una gran expectativa y se volviera a despertar la atención de los fanáticos, teniendo en cuenta también su presupuesto de 165 millones de dólares. Luego de retrasos por la pandemia y roces con Warner, que decidió estrenar la película en HBO Max y en salas al mismo tiempo en Estados Unidos, la creación de Villeneuve ya se puede disfrutar en las salas de nuestro país.

El film retrata el camino del héroe de Paul Atreides (Timothée Chalamet), quien debe prepararse para tomar algún día el lugar de su padre, el Duque Leto (Oscar Isaac). Al mismo tiempo, posee habilidades provenientes de su madre, Lady Jessica (Rebecca Ferguson), que aún no domina del todo y tiene visiones que parecen anunciar su destino: la imagen de una Fremen llamada Chani (Zendaya) se presenta una y otra vez. El conflicto se desata cuando el Emperador decide que la Casa Atreides gobierne el planeta Arrakis (hogar de los Fremen), valioso por la “especia”, una sustancia fundamental para el universo, desplazando a la Casa Harkonnen del Barón Vladimir (Stellan Skarsgård).

Completando un cast de lujo, Jason Momoa interpreta a Duncan Idaho, maestro de la espada y guerrero de la Casa Atreides. Josh Brolin, a Gurney Halleck, como el Señor de la guerra del Duque Leto. Javier Bardem es Stilgar, Maestro del desierto y Dave Bautista es Rabban Harkonnen, sobrino del barón. 

THE LAST DUEL: SER VALIENTE ES COSA DE CHICAS

ESPECTACULARIDAD VISUAL, DESARROLLO A FUEGO LENTO

Dune no decepciona en el apartado técnico y artístico: el espectador la va a disfrutar en las salas y si puede elegir la pantalla más grande posible, mejor. De hecho, la película fue filmada para poder ser exhibida en formato IMAX. En Dune, los escenarios son enormes y espectaculares, siendo Arrakis el principal con sus gusanos gigantes. Se trabajó todo en detalle: el vestuario, las naves, los artefactos tecnológicos, las armas. En el equipo que acompaña a Villeneuve en esta superproducción se encuentra Greg Fraiser como director de fotografía, que trabajó en Rogue One: A Star Wars Story, The Mandalorian y The Batman.

Chalamet se luce como protagonista y Skarsgård encarna un villano hipnótico, pero quien se destaca es Ferguson, interpretando a un personaje que lucha con sus conflictos internos y decisiones del pasado, que marcaron el destino de su hijo. Ella debe ser su sostén y acompañarlo en el inevitable camino que deberá recorrer.

Sin embargo, por el lado del guion, creado por Villeneuve, Jon Spaihts y Eric Roth, es donde Dune puede volverse tediosa para quienes no sean fervientes seguidores del género.  Dato no menor: esta es la primera de al menos dos películas y abarca la mitad de la primera novela. Teniendo esto en cuenta, Villeneuve se toma ciertas licencias a la hora de desarrollar los personajes y la historia a fuego muy lento. Sobre el final, a muchos puede quedarle un sabor amargo después de dos horas y media en parte también por un tercer acto un tanto apagado.

Es innegable la espectacularidad del universo que plasmó el director canadiense, acompañado a la perfección por la música de Hans Zimmer, pero habrá que ver a cuántos logrará entusiasmar para lo que viene (la segunda parte se va a estrenar en el 2023) y cuántos la tomarán como un fallido más.