HOUSE OF GUCCI: LA TRAICIÓN SE VISTE DE MODA

HOUSE OF GUCCI: LA TRAICIÓN SE VISTE DE MODA

En el último tiempo fueron varias las producciones del género true crime y biopic que ocuparon el catálogo de servicios de streaming y cartelera. Hay algo en acercarnos a aquellas historias que aún siendo reales, parecen ficción que nos sigue cautivando.

Será por la curiosidad de conocer la intimidad de aquellos grandes íconos de la cultura popular o porque nos gusta acompañarlos en sus primeros pasos (y así sentirnos parte) en su camino a convertirse en leyendas.

El ámbito de la música probablemente sea el que más puntos tenga si se pusiera a competir a las artes en ternas. Pero recientemente la historia de la industria de la moda está dando batalla. 

En el 2018 Ryan Murphy presentó El asesinato de Gianni Versace, con un gran elenco y varios premios cosechados, desde ahí los despliegues de vestuario y castings que impresionaban por su buena selección, como se espera de productos sobre moda, no cesaron. Sin ir más lejos, este año tuvieron lugar dos grandes producciones de este estilo. Por un lado Netflix puso a Ewan McGregor en la piel del famoso diseñador de los años 70, Roy Halston Frowick, con Halston y Disney Plus, haciendo hincapié en el despertar creativo de la villana perruna con Cruella.

Ridley Scott, el director reconocido por la épica, se animó a vestirse de gala y en House of Gucci suma otro punto a la categoría de moda true crime. Su segunda entrega en este año donde tanto importan las historias diseñadas para la pantalla grande para obligarse a ir a las salas, cambia las espadas por lapiceras, en una historia donde una firma puede marcar el comienzo de un buen negocio y el fin de un vínculo familiar.

FATHER, SON, HOUSE OF GUCCI

Basada en el libro The House of Gucci: A Sensational Story of Murder, Madness, Glamour, and Greed (2001) de Sara Gay Ford, la película sigue el matrimonio de Maurizio Gucci (Adam Driver) y Patricia Reggiani (Lady Gaga) y su recorrido por hacerse de un asiento en la mesa redonda de la gran familia originaria de la Toscana, los Gucci. Si bien el personaje de Adam Driver lleva el apellido, nunca estuvo interesado en la gran marca. Él es un hombre tímido, estudiante de abogacía, que viene a ser despertado por esta leona ambiciosa con parecido a Elizabeth Taylor. Patricia proviene de una buena familia, pero no posee el apellido respetado. Cruz que arrastrará hasta el fin de sus días, pero que no permitirá que interfiera en su meta: tenerlo todo.

Hay todo un imperio para ser conquistado, solo hay que tomar la valentía y ponerse en la línea de batalla. Después de todo, detrás de todo gran hombre hay una gran mujer.

Pero, ¿qué pasa cuando tus propios enemigos y competencia es tu propia familia? Mientras se cierran tratos y ventas, la herida en el legado familiar está cada vez más abierta.

La actual Succession nos tiene acostumbrados a que no hay nada más tóxico que una reunión familiar y House of Gucci lo reafirma recuperando también aquella conspiración de pactos y secretos internos entre patriarcas y favoritos de El Padrino. Una vez más Al Paccino, uno de los hermanos Gucci, volverá a susurrar órdenes al oído moviendo a sus cercanos como piezas de ajedrez. Pero no contará que mientras él dirige desde su trono de Rey fundador, hay alguien del otro lado queriendo ser Reina.

HEART OF GLASS

El personaje de Gaga, con un acento italiano en el que trabajó nueve meses, sentencia que con el apellido viene la maldición. Y no hay ningún miembro que se quede afuera. Ni siquiera su adorado Maurizio. Pareciera que Gucci y venganza tienen más en común que tan solo una letra. 

La nueva Patrizia viste de alta costura y lleva joyas de diamantes, pero cuando su orgullo y devoción por el hombre que de algún modo creó se ven dañados, su corazón se vuelve de vidrio.

Durante casi tres horas, musicalizadas por temas clásicos de fines de los 80, como Blondie o Donna Summer, que por momentos desencajan con la imagen, nos adentramos en las idas y venidas que el dúo dinámico de Driver y Gaga llevarán a cabo para, más que proteger la marca, protegerse a ellos mismos. 

Aquí entra en escena el personaje más maltratado en todos los sentidos: Paolo Gucci, interpretado por Jared Leto. que funciona como el chivo expiatorio de todos los chistes que la película no necesita, para terminar siendo un payaso con prótesis de maquillaje. Su personaje pretende llegar a la sensibilidad del hijo menospreciado, pero su acento roza tan de cerca la caricatura, que lo único sensible termina siendo la vista de quien mira.

Por el contrario, el resto de las actuaciones están a la altura del elenco, desbordante por donde se lo mire. Driver logra transmitir el cambio de quien pasa de empleado a ser dueño, con un manejo gestual donde predomina el cinismo donde antes estaba la incomodidad. Lady gaga tiene una belleza y carisma en pantalla digno del Hollywood clásico. Y seguramente vuelva a estar entre las nominadas al Oscar.

GHOSTBUSTERS: AFTERLIFE, CON SELLO OCHENTOSO

Muy brevemente y hacia el final, aparece efectivamente lo que es el mundo de la moda en acción. Un desfile clave para la historia de la marca, que marcará lo que distingue a Gucci hoy en día. 

El lema de la marca es que el precio se olvida mientras la calidad perdura. Y un poco mucho de esto tiene House of Gucci, donde la traición se va tejiendo con precisión, como los detalles de estos caros zapatos de cuero italiano. El nuevo Rey se olvidó de quién le dio la corona, y deberá pagarlo con el precio más alto de todos: su vida.

 

SOLA: ¿CUÁN PELIGROSA PUEDE SER UNA VIUDA?

SOLA: ¿CUÁN PELIGROSA PUEDE SER UNA VIUDA?

Entre perlas y un vestido de época Laura Garland (Araceli González) se pasea en su gran casona. Mira por la ventana. Afuera, el recuerdo de su marido en la guerra. Adentro, una viuda dispuesta a todo con tal de no sentirse sola.

La ópera prima de José María Cicala, Sola, se anima a buscar lo perturbador en conceptos sagrados como la maternidad y la patria. Laura tendrá todos los lujos, pero hay un elemento que le falta e impide llenar el portarretratos de familia bien y respetada. Durante todo el film con una amabilidad perversa esta viuda ayudará a Ricky (Fabian Mazzei), un perseguido por el estado, a refugiarse junto a su mujer embarazada (Micaela Suarez) en la casa de al lado, a la que el gobierno debido al estado de emergencia del país amenaza con ocupar si nadie la habita. Que una viuda de militar, considerado héroe, empatice con un traidor a la patria aportará una tensión constante al film permitiéndole jugar con enfoques y conflictos entre personajes ingeniosos.

OJOS QUE NO VEN…

La complicidad con el totalitarismo de estado es uno de los elementos mejor logrados de la película. En Sola, Laura realiza los quehaceres del hogar como si nada pasara. Las bombas mueven los cimientos de su gran mansión, haciendo que quitarle el polvo a la alfombra sea en vano, y ella continúa sin inmutarse. Bailes de salón y en la planta de abajo un secuestro con golpes es uno de los tantos momentos donde la cordialidad artificial acalla la violencia latente. De nuevo, lo perturbador en situaciones cálidas.

Laura Garland, genera impacto en todos los que la conocen. En su amiga, en el personaje de Mariano Martinez, una especie de piloto vagabundo sin rumbo, que se siente parte del mundo cuando Laura le da un plato de comida se siente visto. Laura es la mejor anfitriona hasta que revela sus verdaderas intenciones. Un plan donde cada decisión es tomada  con precisión quirúrgica, no solo para no ser descubierta sino para no manchar su status. Como dice su marido (Miguel Angel Solá) “No es tiempo para débiles”.

La película no posee un contexto histórico explícito, lo cual hace que todas aquellas deducciones apresuradas ( como puede ser la Alemania nazi) en torno a elementos bélicos ya conocidos, confluyan en un clima de amenaza casi distópico. No faltarán maletines e interrogatorios de uniforme, donde cualquier suspiro de más puede jugarte en contra.

SOLA: CADA PALABRA CUENTA

La película se centra en las interacciones de cuatro personajes principalmente. Pero aquellos que vemos por un par de fotogramas no están ahí simplemente para ocupar espacio. Cada uno será el encargado de soltar alguna frase que resultará la pieza fundamental para que conozcamos a la verdadera Laura, que a pesar de ser dueña de una casa impoluta, esconde muchos secretos sucios.Uno de ellos es el personaje del lechero, interpretado por Roberto Peloni, que se ubica paradójicamente  entre Wes Anderson y John Waters por su estética. Su uniforme blanco refleja la inocencia de este nene de mamá, que también cae en el encanto de sirena de Laura. Uno de los personajes más importantes en este juego que recorre toda la película entre lo puro y lo sucio, lo inocente y lo perverso. 

En Sola, cada línea se cumple como una profecía dotando a la película de giros que evitan desenlaces comunes. Son varias las escenas que terminan en cuadros tenebrosamente poéticos y momentos de distorsión  que juegan con nuestra percepción, siendo los momentos más disfrutables del film. Ubicándose en la línea de películas de los últimos años (Parasite, Ready or Not), que bajo la bandera “eat the rich” cuestionan a qué costo los ricos tienen sus paraísos y vidas perfectas, Sola se anima a hacerlo dentro del cine nacional. No dándole revancha a aquellos oprimidos, pero si dando la alerta que todo favor que uno pide en el mundo de Laura Garland, es un acto de sabotaje.

YO NENA, YO PRINCESA: IDENTIDAD Y LIBERTAD

THE LAST DUEL: SER VALIENTE ES COSA DE CHICAS

THE LAST DUEL: SER VALIENTE ES COSA DE CHICAS

Contar la verdad en un mundo de caballeros puede ser la batalla más difícil de todas. Y es la que elige Riddley Scott en The Last Duel, una película en la que vuelve a la arena de lucha con la excepción que esta vez el mayor acto lealtad debe darse con uno mismo y no con los altos rangos.

Dos jinetes con su lanza se enfrentan a muerte mientras la corte del rey disfruta del espectáculo. Es inevitable no remontarse a Corazón de Caballero, incluso uno de los retados, Le Gris (Adam Driver) lleva melena similar a la de aquel Heath Ledger torpe con armadura. Sin embargo la historia no se centrará en la destreza de estos dos hombres, sino en sus relatos. Uno miente, pero quien decidirá es Dios en lo que será para uno de ellos, el último duelo.

¿AJUSTE DE CUENTAS?

La verdadera trama, y donde el espectador realmente es atrapado, inicia con la presentación de los actos. Serán tres. 

Jean de Carrouges (Matt Damon), no tiene nada que perder, pues ya lo perdió todo. El señor feudal al que responde Conde Pierre d’Alençon (Ben Affleck) le arrebató a su gran amigo Le Gris, para que cumpla todas las responsabilidades que los lujos conllevan, pero que él no está dispuesto a cumplir. Los que antes eran camaradas y héroes de batallas ahora son deudor y acreedor. 

La competencia y distancia crecen entre ellos, mientras que los viejos tiempos se alejan. Cuando finalmente de Carrouges tiene la oportunidad de volver a ser alguien, casándose  con la hermosa Marguerite (con la dama, vienen las tierras)  la competencia con Le Gris, adquirirá un tinte personal que deja de ser cosa de hombres.

Presentado el mapa de personajes, aparece el gran acierto de The Last Duel: su narrativa. La película va y viene sobre los mismos cuatro momentos donde lo que cambia es la visión de quién los narra. Tres actos, tres relatos, tres verdades pero solo una se condice con los hechos. Mejor dicho el hecho: Marguerite, ahora de Carrouges, es atacada sexualmente.

THE LAST DUEL: DEL PAPEL AL PERSONAJE

La tríada hombre, mujer, hombre presente en los protagonistas también se traslada a los nombres detrás del guión de The Last Duel. Los viejos amigos Matt Damon y Ben Affleck, que se consagraron compartiendo pluma allá por los finales de los 90 con Good Will Hunting, abrieron la dupla a Nicole Holofcener en esta historia basada en hechos realesLa inclusión de Nicole garantiza que la película tenga el female gaze que el relato requiere. En palabras de la co-guionista El motivo por el que me sumé es que Matt y Ben no son mujeres. No es que no puedan escribir personajes de mujeres excelentes, hay muchos hombres que lo hacen, pero creo que eso era lo que yo podía aportar: mi perspectiva como mujer y una mirada y una voz diferentes

Damon, Affleck y Holofcener escribieron desde el lugar de Carrouges, Le Gris y Marguerite respectivamente. Según quién narra, los detalles de cada escena por más mínimos que sean, una mirada, una oración se ven modificados. Lo destacable de The Last Duel es que el cambio está dado por los matices e intenciones que cada actor provea y no por cambios escenográficos extremos. Si bien siempre son los mismos personajes, el acceso a ellos y sus modos de ser, dependerá de la versión que los tenga como protagonistas.

El relato de Marguerite probablemente sea el más importante de todos. El último duelo: Una historia real de crimen, escándalo y juicio por combate en la Francia medievales una investigación exhaustiva del caso en la que, Eric Jager, trabajó durante diez años. Según el autor, si no estuviera convencido de la verdad de Marguerite, el libro no hubiera ocurrido. La actuación de Jodie Comer es tan grande como la valentía de su personaje. Son varias las escenas que podrían servirle como clip en futuras premiaciones.  Ya demostró su versatilidad en acentos y su gran histrionismo. Pero en The Last Duel confirma su presencia actoral. Donde, pese a la fuerza de sus parlamentos, no tiene necesidad de levantar la voz para hacerse oír.

MASCULINIDAD (Y JUSTICIA) FRÁGIL

The Last Duel no solo recrea la época medieval con un diseño sumamente cuidado, sino también con un claro entendimiento de la influencia de la Iglesia tanto en el arte como en las conductas de los hombres. Estamos en el Medioevo, pero la desconfianza hacia el relato de una mujer, incluso de su amiga más cercana, son incómodamente actuales. “Lo que importa no es la verdad, sino el poder de los hombres” le dice la suegra a Marguerite en la escena más íntima entre ambas. No importa qué se diga, sino quién lo diga. 

La idea de que cuando se hiere a una mujer no se la daña a ella sino al honor de su esposo, sobrevuela todo el acto de Marguerite. Hasta aterrizar directo en nuestra conciencia, golpeándonos con el punto más alto del film: el juicio donde se decidirá el precio de su verdad.

Con todo en su contra, ella siempre se mantuvo firme. Si en la actualidad existe la frase no todos los héroes llevan capa, en el siglo XIV habrá sido que no todos los caballeros visten armadura. ¿Por qué no corset?The Last Duel conmueve, porque nos ubica en los primeros vestigios del feminismo. Donde tal vez no existía una palabra en latín para definirlo, pero sí mujeres que lo ponían en práctica sin saberlo. ¿Cómo? Con el arma más poderosa de todas: la verdad.

NO TIME TO DIE: LA ÚLTIMA – GRAN – MISIÓN DEL 007

NO TIME TO DIE: LA ÚLTIMA – GRAN – MISIÓN DEL 007

“Caras del pasado regresan, aún queda una lección por aprender” canta Billie Eilish con un tono de suspiro roto. La canción principal lleva el mismo nombre que la cinta No Time to Die, película número veinticinco en la franquicia James Bond y la última de la mano de Daniel Craig, encargado de introducir al 007 en el siglo 21.

Fiel a la fórmula, en esta entrega el agente deberá enfrentarse a un villano que pondrá su destreza, y sobre todo sus valores, a prueba. Pero al tratarse de una despedida éste no ocupará el centro de la escena.

NO TIME TO DIE

La batalla se dará entre el deber y el querer. Entre el mandato de un soldado y el sueño de un hombre común. Batalla donde todas aquellas piezas que fueron construyendo a un Bon que decide retirarse, con múltiples duelos encima, abrirán la puerta de nuevo a ese pasado que aún estando en la isla más paradisíaca y lejana de todas, nunca se puede dejar atrás.

THE MANY SAINTS OF NEWARK: LA PRECUELA DE LOS SOPRANO

No Time to Die parecía que no iba a estrenarse nunca. La pandemia reconfiguró no solo nuestra cotidianidad sino también la grilla de estrenos. La vía de estreno por streaming no significó una opción para todos. La misma no solo reduce la experiencia, sino también las posibilidades de recuperar presupuesto. Por lo que la enorme espera resultó, sin quererlo, y sobre todo en un título de esta escala, una estrategia de marketing. Durante el 2020 casi una vez por mes salía un anuncio de su estreno reprogramado. Casi jugando con la noción de tiempo de su título, la despedida de Craig se hizo esperar pero finalmente está con nosotros.

NO TIME TO DIE: EL PRINCIPIO DEL FIN

La última aventura del agente doble 0, comienza en el pasado. En una cabaña perdida en un bosque de nieve. Un paisaje que recuerda al de Los 8 más odiados (2015) de Tarantino. Donde la inmensidad y desolación de rogar por la propia vida en medio de la nada son la única posibilidad de supervivencia.

NO TIME TO DIE

Una máscara oriental partida por un tiro cubre la cara de nuestro asesino. Su voz es inconfundible. Se arrastra y se detiene en un tempo calmo pero escalofriante. A la voz de Safin, el villano de No time to Die, la oímos de forma muy similar en Mr. Robot, se trata de Rami Malek.

El blanco no solo combina con la nieve alrededor sino que revela la frialdad de sus actos. Tan solo la mirada de una niña a través del hielo se volverá el germen de una venganza postergada que teñirá toda la película.

NO TIME TO DIE

Rápidamente nos alejamos del crudo invierno para transportarnos al cálido verano italiano. Con sus calles de adoquín y carreteras sinuosas. Dentro del auto está aquella niña detrás del hielo. Es Madelaine Swan (Léa Seydoux) a quien conocimos en Spectre (2015). La enamorada de Bond pide que vaya más rápido. Siempre de piloto, con una calma y seguridad que seducen, el 007 responde: “¿Para qué hacerlo? Tenemos todo el tiempo del mundo”. 

Una vez más la idea del tiempo corriendo, solo que según quién mire el reloj sentirá que está a su favor o en contra.

NO TIME TO DIE: CUANDO EL PASADO TOCA LA PUERTA 

El pasado tocará la puerta por primera vez en la tumba de Vesper Lynd, la primera chica Bond de esta nueva era, a quien conocimos en Casino Royale. Bond decide visitarla para poder cerrar el duelo y poder comprometerse por completo en su nueva relación. 

Sin embargo, el compromiso en una relación viene de ambos lados. Un violento episodio en la visita del agente, probablemente la escena de acción mejor lograda de la película. Tiros, saltos en una moto de alta gama por las antiguas edificaciones estilo villa de Italia, desembocará en una  fuerte sospecha hacia Madeleine, a quien todos a lo largo de la cinta describen como la guardiana de secretos fundamentales.

Photo de Léa Seydoux - Mourir peut attendre : Photo Léa Seydoux - AlloCiné

Una despedida en un tren, y la promesa de que Madeline jamás volverá a ver al 007. Pero de nuevo “las caras del pasado regresan” en esta última misión no buscada.

Tras su retiro, el MI6 colocó a una nueva agente doble 0, Nomi (Lashana Lynch), personaje que servirá como punto para varios intercambios humorísticos y de competencia entre la nueva y el original 007. “Es solo un número”.

Ambos se encontrarán a lo largo del globo, en la misión de encontrar a un científico desaparecido responsable de la creación de un arma genética tóxica que, diseñada a gran escala, podría acabar con la población mundial.

M (Ralph Fiennes), James Bond y el mismo trámite de siempre, salvar el mundo.

LAS CARAS NUEVAS Y YA CONOCIDAS DE NO TIME TO DIE: 

La duración de la película no se hace cuerpo en absoluto. La variedad de paisajes contribuye a los cambios de tono de la historia. Con la breve aparición de Ana de Armas, en su Cuba natal, con el personaje de Paloma, una agente recién entrenada podemos ver la icónica imagen de Bond en su traje. Los diálogos que rozan la seducción, disfrazados de profesionalismo en el medio de una misión con la elegancia como pantalla.

Trailer de No Time To Die, ¡Ana de Armas rescata a Bond!

Luego, casi en un homenaje a El Silencio de los Inocentes (1991), Bond nuevamente es tocado en su pasado, en un interrogatorio mano a mano en una caja de vidrio con Ernst Stavro Blofeld, jefe de Spectre. Un Christoph Waltz, que maneja la escena desde la intención de su tono y mirada y se regodea al enervar al 007 haciéndole ver que a los secretos, no les pasa el tiempo. 

No Time to Die Photos: Daniel Craig Returns as 007

Si bien como última misión el villano de Malek, refugiado en su jardín de veneno, puede resultar débil y no muy convincente, la interpretación de Craig al servicio de la extorsión emotiva que éste le realiza, es el cierre perfecto para coronar al Bond más humano de todos.

EL LEGADO DE DANIEL CRAIG 

A lo largo de las cinco misiones que Craig tuvo a cargo pudimos ver al hombre detrás de una reputación que roza el mito. Lo vimos torturado y envenenado, cansado al punto de fallar su evaluación psicológica. Lo vimos lidiar con una infancia adoptiva, inclusive cuando se animó a bajar la guardia y confiar en las figuras femeninas más importantes de su vida, también salió golpeado.

Tom Ford Dresses 007 In No Time To Die | James Bond 007

Pero este es el Bond que necesitamos. Uno que viste el traje pero también las cicatrices. Un James Bond que entiende que el cuerpo y destreza física no está aislado de las emociones. Uno que dentro de su rudeza, aspira a la sensibilidad de las cosas simples y las anhela como la luz al final del túnel. La vida de agente es una cárcel, el deber ser lo contagia todo y las pulsiones de querer escapar se desvanecen frente a la verdadera naturaleza del hombre que sirve a su país. Uno que a pesar de haber renegado de ellas, sabe que su verdadera esencia está en las misiones. 

No Time to Die, es el cierre al viaje de un soldado que entiende, con una grandeza y entrega enorme, que la misión más importante de todas, la de vivir, no se trata de solo un número, el 007, sino del legado.

 

MALIGNO: HERMANDAD MORTAL

MALIGNO: HERMANDAD MORTAL

“Es hora de extirpar el cáncer” es la misión que propone la décima película de James Wan, que regresa al terror luego de cinco años, tras haberse sumergido en los mares de DC con Aquaman (2018).

Ya desde su póster, Maligno se coloca en la fórmula clásica del género: un rostro de mirada gélida paralizado y un minimalismo rojo. Color que teñirá aquellos secretos ocultos de lazos de familia difusos para desatar venganzas y reproches con voces guturales. 

MALIGNO: HERMANDAD MORTAL

En tiempos donde productoras como A24 han colocado al “folk horror” en el centro de la pantalla (Midsommar, The Witch), priorizando la tradición y raíces de cuentos de brujas para develar lo oscuro de los ritos culturales, Wan recupera la idea de bestialidad suelta en las calles con una lista de cuerpos por caer.

Maligno

 ¿QUIÉN ES GABRIEL?

Maligno tiene como protagonista a Annabelle Wallis (Peaky Blinders) quien se pone en la frágil piel de Madison, mujer refugiada en la esperanza de poder llevar a cabo un embarazo en regla, tras varios abortos y una pareja violenta que la culpa. La misma es Jake Abel, quien como en un guiño al universo donde muchos lo conocimos, siendo un Winchester, vuelve a encontrarse en una casona de madera con el chirrido de la amenaza.

Tras una escena de forcejeo entre ambos, que dejará a Madison con una herida en la nuca, se abrirá una ventana hacia su pasado y se desbloqueará una pregunta que desde que Madison era una niña había permanecido silenciada: ¿Quién es Gabriel?

Aquí es donde James Wan comienza a desplegar posibles respuestas para esta entidad de aspecto húmedo y pelo putrefacto, que circula en las noches sin dejar de lado a Madison, que vivirá en carne propia todos sus actos sangrientos en forma de visiones.

MALGINO: JAMES WANN

En estos momentos es donde aparece uno de los recursos mejor ejecutados del film, donde los planos parecieran derretirse unos sobre otros, para cambiar el escenario en el que originalmente nos encontrábamos y trasladarnos a las escenas del crimen en un abrir y cerrar de ojos. Corre sangre, y una toma se desmorona sobre otra.

MENOS ES MÁS…

¿Un asesino, el diablo? Son algunas de las respuestas que la primera mitad del film plantea como posibilidad pero que no logran crear un clima de atención constante. El primer tramo, pese a la variedad de escenarios y el uso de una cámara ágil para seguir a los personajes, se siente lento. Los pocos momentos de humor están dados por el equipo forense encargado de atar cabos, en el que Michole Briana White despliega una elocuencia aguda que recorre todos aquellos lugares comunes de este tipo de investigaciones.

Son muchos los frentes narrativos que James Wan va planteando: el centro médico y sus reportes, archivos de una infancia con mucha oscuridad silenciada, la relación de Madison y su hermana desgastada por los múltiples intentos de ayuda rechazados. Hay una cadencia monótona entre ambas, vínculo con mucho protagonismo, que no logra ser compensada con los momentos sangrientos que el asesino, hasta ahora muy difuso, comete.

MALGINO: JAMES WANN

Es en la segunda mitad donde la pregunta “¿Quién es Gabriel?” se nos es revelada, valiéndose de términos médicos y sentimientos oscuros como los celos y la manipulación. Si usualmente en este tipo de películas se utiliza la analogía de tensión como alguien respirando en la nunca, acá efectivamente ocurre poniendo a la ciencia al servicio de la monstruosidad. 

La idea es original y descoloca por completo cualquier predicción a la que el espectador pudo haberse adelantado. Hay un impacto desde la transformación corporal, con un juego de cuerpo en reversa en una de las escenas más gráficas del año. Pero es todo tan de golpe y repentino que la construcción de este asesino parásito se ve desdibujada por un final apresurado. 

Considerando la falta de estrenos originales, y más en un contexto de pandemia, Maligno suple sus fallas con el peso que significa la vuelta de un director a un género del que es conocedor. Pero vuelve a confirmar una de las principales fallas de las películas actuales: la ambición. Por la sed futura de secuelas y continuaciones, en su mayoría innecesarias, descuidan buenas ideas con una duración exagerada dedicada a líneas argumentales que desvían la atención y quitan el foco del corazón de la historia.

Ficha Maligno

STILL WITH YOU: AMOR Y MISTERIO EN COREA DEL SUR