CRY MACHO: ¿LA ÚLTIMA DE CLINT EASTWOOD?

CRY MACHO: ¿LA ÚLTIMA DE CLINT EASTWOOD?

Para los fanáticos del cine, Clint Eastwood es poco menos que una leyenda viviente. Con una carrera de más de 60 años en cine y televisión, se convirtió en una estrella difícil de igualar. Ahora, con 91, estrena en cines Cry Macho, un neo-western muy sentimental. Hay quienes dicen que es su última película, pero el bueno de Clint siempre nos sorprende con algo más.

Eastwood quiso adaptar la novela de N. Richard Nash allá por el año 1988. En esa época, el actor tenía apenas 58 años y creyó que era todavía muy joven para ese papel, así que filmó una secuela de Dirty Harry. La verdad es que no se equivocó. Lo increíble es que haya estado esa misma idea rondando por su cabeza durante más de treinta años. En el medio, produjo, dirigió y protagonizó decenas de películas, muchas de ellas exitosas y premiadas. Se dio el lujo de ganar dos veces el Oscar a Mejor Director y Mejor Película el mismo año: con Unforgiven en 1992 y con Million Dollar Baby en 2004.

CRY MACHO

CRY MACHO

DE QUÉ VA CRY MACHO

Cry Macho cuenta la historia de Mike Milo (Eastwood), una vieja estrella de rodeo que perdió su fama, su familia y su trabajo. Como devolución de un favor, viaja de Texas a México para repatriar al hijo de su antiguo jefe (Dwight Yoakam). El chico, llamado Rafa (Eduardo Minett), vivía con su madre alcohólica y pasaba su tiempo vagueando y apostando a su gallo de riña, Macho. El camino de vuelta se verá demorado por las vicisitudes del territorio y las desventuras de los personajes. Un pueblo chico será hogar durante un tiempo, donde Mike conoce a Marta (Natalia Traven), la hospitalaria encargada del bar.

Vamos a aclararlo de entrada, para no generar falsas expectativas. ¿Es Cry Macho la mejor película de Clint Eastwood? No, no lo es. Pero, sin embargo, tiene algunas cuestiones destacables. Es cierto que la estrella del western puede darse el lujo de hacer lo que se imagine en sus películas, sin que nadie pueda objetarle algo (para eso tiene su propia productora, ¿no?). Pero, de todas maneras, es loable que se anime a hacer una película que escapa a muchos de los parámetros actuales.

Un ritmo lento y cansino, por momentos aletargado, está presente a lo largo del relato. Un poco, es el espejo de este cowboy anciano y frágil, que ya no está para rodeos. Cortar con ese imperativo posmoderno de mantener la atención del espectador a base de giros y acción constante, puede no gustarle a todo el mundo. Digamos que es un poco el sello de un director siempre preocupado más por la contemplación que por el ritmo. Siempre más atento al mensaje, a los valores de sus personajes, a la “fábula” que al relato en sí.

CRY MACHO

CRY MACHO

EL LADO SENTIMENTAL DEL WESTERN

Ni siquiera la historia es tan importante en Cry Macho. El preámbulo es muy corto, como si nuestro cowboy necesitara una excusa para lanzarse a una última aventura. Las complicaciones están impuestas algo azarosa y arbitrariamente. No importa, el alma de la película está en otro lado. La relación que Mike y Rafa entablan en ese viaje toca algunas fibras íntimas: el paso del tiempo, el lugar-hogar, el deber. Y, no menos importante, la hombría. Siempre bajo los códigos del western, con protagonistas hombres librados a su propia suerte, hay una vuelta de tuerca bastante actual. El valor, la fuerza física y la violencia se plantean de un modo que reconfigura el sistema clásico del género.

No es una película pochoclera. Tampoco un experimento de cine independiente. Ni siquiera un exponente del género western. En definitiva, Cry Macho es la historia que Clint Eastwood, la leyenda de 91 años, quiso contar. En este preciso momento, en el medio de una pandemia, y posiblemente entre los últimos trabajos de su vida, suena bastante a mensaje de despedida.

Ficha Cry Macho

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PREMIOS EMMY 2021: TODOS LOS GANADORES

¡SEINFELD LLEGA A NETFLIX EN OCTUBRE!

¡SEINFELD LLEGA A NETFLIX EN OCTUBRE!

Los fanáticos lo pedían, el público lo esperaba y finalmente llegó. Después de dos años de haber comprado los derechos de la serie, Netflix anunció que a partir del 1 de octubre podremos disfrutar de Seinfeld en la plataforma. Originalmente emitida entre 1989 y 1998, esta sitcom es un clásico imprescindible de esa parte de la historia que llamamos “los 90”. Y ahora, como si fuera poco, vamos a poder apreciarla en 4K por primera vez.

Con un trailer irónico, Netflix presentó la serie como una “novedad” del 2021. Si bien se trata de una broma, hay que reconocer que muy pocos productos audiovisuales logran mantenerse vigentes por más de 30 años. Seinfeld es una serie que, vista hoy en día, no desentona con el clima de época ni con el humor actual. De hecho, supera en muchos aspectos a la mayoría de las comedias de este siglo.

SEINFELD

SEINFELD

EL SHOW SOBRE LA NADA

Si tuviésemos que describir de qué trata Seinfeld, nos meteríamos en un problema. Es que los propios creadores Jerry Seinfeld y Larry David (Curb Your Enthusiasm) admiten que es una serie “sobre la nada”. De hecho, en un procedimiento metanarrativo maravilloso, los propios personajes crean y venden, en un episodio, la idea de una sitcom sobre la nada. En resumen, la tira cuenta el día a día de Jerry (Seinfeld), un comediante neoyorquino, y sus llamativos amigos. Estos son Elaine (Julia-Louis Dreyfus), George Costanza (Jason Alexander) y Kramer (Michael Richards). Y listo, no hay mucho más.

Cada capítulo es un recorrido por situaciones y personajes más o menos delirantes, pero siempre muy graciosos. En un episodio, los protagonistas no pueden conseguir lugar en un restaurante. En otro, pasan horas buscando su auto en el estacionamiento de un shopping. Tantos más, cuentan distintas experiencias románticas, generalmente con resultados frustrados. Y una mención aparte para el famosísimo episodio llamado “The Nazi Soup”. Realmente imperdible, sin desperdicio.

SEINFELD

SEINFELD

GRANDE ENTRE LOS GRANDES

Esta idea de contar la nada fue revolucionaria en su momento. Por lo general, las series intentaban llevar una narrativa más clásica, con conflictos y objetivos definidos para los personajes. Pero Seinfeld rompió el molde. Con un humor que va desde lo ácido a lo absurdo, pasando por lo irónico, no tardó en convertirse en un hito de la cultura pop. En la mayoría de rankings y encuestas aparece entre los primeros puestos junto con clásicos como Friends y The Office.

Aún hoy, es considerada por muchos la mejor sitcom de la historia de la TV. Ted Sarandos, responsable de contenidos de Netflix, dijo en su momento que “Seinfeld es la comedia televisiva con la que se comparan todas las comedias televisivas”. Ya en el momento de su emisión, fue muy exitosa y celebrada. Ganó 10 premios Emmy a lo largo de sus 9 temporadas con 180 episodios. Hoy, 33 años después, los fanáticos se podrán reencontrar y los más jóvenes acercarse por primera vez a esta verdadera joya de la televisión.

Datos:

Año: 1989.

Duración: 9 temporada, 180 episodios.

Creador: Larry David, Jerry Seinfeld.

Elenco: Jerry Seinfeld, Julia-Louis Dreyfus, Jason Alexander, Michael Richards.

Plataforma: Netflix.

REMINISCENCE: DISTOPÍA QUE HACE AGUA

REMINISCENCE: DISTOPÍA QUE HACE AGUA

Las distopías están a la orden del día, tal vez por el detalle de la pandemia y el pronóstico de fin del mundo. Aunque, siendo realistas, ya desde mucho antes era un género muy prolífico. Lo cierto es que imaginar un futuro semi- o post-apocalíptico es uno de los pasatiempos preferidos de los cineastas. Reminiscence se sube a esa ola de la mano de su guionista y directora Lisa Joy, creadora de la celebrada serie Westworld. La película se estrenó en salas y estará disponible en HBO Max, al igual que la serie.

REMINISCENCE

REMINISCENCE

REMEMORANDO LA CIENCIA FICCIÓN

Esta historia, como tantas otras, nos ubica en un futuro no muy lejano donde el agua ha arrasado con buena parte de las ciudades costeras. Si bien no llega a ser una destrucción total, muchos edificios quedaron parcialmente bajo el agua y la gente se la rebusca para continuar con su vida. Mientras los ricos ocupan las tierras altas (y secas) los más humildes deben subsistir en una especie de Venecia en Miami. Allí, el detective privado Nick Bannister (Hugh Jackman) tiene montado su negocio para este mundo en ruinas: los recuerdos. Mediante una tecnología compleja, es capaz de hacer que sus clientes revivan momentos guardados en sus memorias. La trama se desata a partir de la aparición de Mae (Rebecca Ferguson), una atractiva cantante que llega una noche en busca de un recuerdo. A pesar de la resistencia de “Watts” Sanders (Thandiwe Newton), asistente y amiga de Bannister, acceden al pedido de Mae y se despliega algo más que una mera transacción profesional.

Los fanáticos de la ciencia ficción, van a encontrar en Reminiscence un cúmulo de guiños y referencias. Por ejemplo, la ciudad devastada tiene un aire que recuerda a Blade Runner (obra maestra de Ridley Scott), aunque con otro clima. Las máquinas usadas para revivir recuerdos tienen un parecido enorme a las de los precogs de Minority Report (de Steven Spielberg). Toda la idea de la tecnología en cuestión, evoca a Strange Days (escrita por nada menos que James Cameron). Por supuesto que los guiños no alcanzan, y al lado de esas grandes películas, la de Joy queda muy desfavorecida.

REMINISCENCE

REMINISCENCE

FILM NOIR CON SABOR A POCO

Al margen del escenario sci-fi, la narrativa de Reminiscence es propia del film noir. El detective Nick Bannister es un tipo duro y atormentado, pero con un alma noble y unos códigos irrenunciables. Por su parte, Mae es la clásica femme fatale: desde su forma de vestir y de cantar, hasta su derrotero por el bajo mundo criminal y su participación en la historia. El clásico policial negro es llevado a ese mundo retro-futurista, con estética cyberpunk, con mejores intenciones que resultados. Y el problema no es precisamente esa mezcla, más bien lo contrario. Es algo llamativo, pero ya visto. Y al hacerlo todo tan obvio, repetitivo y gastado, queda un sabor a que no tiene nada nuevo para ofrecer.

Salvando la fotografía en alguna que otra escena interesante desde lo visual, no hay mucho más para rescatar en Reminiscence. Un guion extremadamente predecible, unas actuaciones discretas, villanos caricaturescos, exagerados a más no poder y con motivaciones dudosas. Pero quizás lo más molesto de todo es la bajada de línea poco sutil. Hay una moralina flotando constantemente en el aire, desde los diálogos trillados hasta las consecuencias de los actos. Todo parece ser una toma de postura fuerte por parte de la creadora sobre temas “importantes”. Hay un aura de seriedad y solemnidad que no tiene que ver tanto con una decisión estética sino ética. Y, la verdad, queda muy mal.

Datos:

Año: 2021.

Duración: 116 min.

Dirección: Lisa Joy.

Guión: Lisa Joy.

Elenco: Hugh Jackman, Rebecca Ferguson, Thandiwe Newton.

Plataforma: Cine.

EL REINO: CRIMEN, POLÍTICA Y RELIGIÓN

EL REINO: CRIMEN, POLÍTICA Y RELIGIÓN

Después del esperadísimo reestreno de la serie argentina de culto por excelencia (Okupas, cúal otra si no), Netflix apostó fuerte por otro producto nacional. En este caso, una serie producida especialmente por la plataforma, con guion a cargo del director Marcelo Piñeyro (Plata Quemada) y la escritora Claudia Piñeiro. Fiel al estilo de la N roja, El Reino es un trabajo prolijo, sin fisuras ni puntos bajos. Y, por qué no, una muestra de que se puede apostar por la ficción nacional de exportación.

UN ELENCO DE LUJO

El Reino cuenta la historia de un pastor evangélico que incursiona en la política, primero como candidato a vicepresidente, y finalmente como primer candidato. Emilio (Diego Peretti) es acompañado por su esposa Elena (Mercedes Morán) y sus hijos en el templo. En paralelo, su principal asesor, Julio Clamens (Chino Darín) lo guiará en la política enfrentando la dura negociación con Rubén Osorio (Joaquín Furriel), el principal operador del partido. En paralelo, la fiscal Roberta Candia (Nancy Duplaá) investigará un magnicidio que esconde detrás varios trapos sucios.

EL REINO

EL REINO

Ya con esa breve descripción, lo primero que llama la atención es la cantidad de figuras de primer nivel que conforman El Reino. Y faltan mencionar a Peter Lanzani como Tadeo Vásquez, un fiel seguidor del pastor, Vera Spinetta como Ana, hija de los pastores, o Sofía Gala Castiglione  en el papel de Celeste, una empleada que desgraba escuchas telefónicas. Y la lista podría seguir y seguir. Es que el elenco que reúne la serie es realmente impresionante. Muchos de los mejores actores y actrices argentinos están presentes, y todos tienen una actuación de correcta para arriba. Si tuviésemos que destacar a algunos, sin dudas Mercedes Morán (como siempre impecable) y Joaquín Furriel (en un papel interesantísimo, lo lleva a la perfección). Pero también Nicolás García Hume, en su interpretación de Remigio Cárdenas, un personaje crucial en la historia, merece un reconocimiento.

RELIGIÓN Y POLÍTICA

Pero no todo se trata de juntar figuritas en la pantalla, también tiene que haber una historia que los respalde. En este caso, el guion aporta una frescura no demasiado vista en los contenidos de la plataforma. La escritora Claudia Piñeiro ya ha llevado alguna de sus novelas a la pantalla (Betibú, Las viudas de los jueves). En este caso, se trata de una escritura exclusiva para la serie. La acompaña nada menos que Marcelo Piñeyro que, al margen de su rol como director, también escribió muchos de los guiones de sus películas. Se nota la experiencia de ambos en lograr una trama atrapante, sólida y con recursos para generar intriga en cada momento. Además, toca temas muy actuales y eso siempre despierta un gran interés. Poder, religión, justicia, corrupción y política: imposible defraudar.

Fundamentalmente, la intromisión de la religión en la vida social y política se muestra con todas las luces (y sombras). Un fenómeno que se ve cada vez más en la actualidad, y que despierta las alarmas de aquellos que consideran que “Iglesia y Estado, asuntos separados”. La capacidad de los pastores evangélicos para convencer y movilizar a los fieles es una herramienta que los operadores del poder ven con gran atractivo. Si bien no llegamos al punto de tener un pastor presidente, no hay que verlo como un escenario tan lejano para nuestro país.

EL REINO

EL REINO

EL PECADO MORTAL

Esa frescura y actualidad de la campaña política, donde la religión y la corrupción aportan por igual en El Reino, se terminan de coronar con una construcción de trama policial clásica. Desentrañar el misterio del crimen parece no ser lo más importante que está sucediendo, pero es ahí donde se juega una parada importante para los principales personajes involucrados. Es la investigación la que puede hacer caer todos los planes y ambiciones. Por eso mismo, las fuerzas que intentan resolver el caso encuentran más resistencias de las esperadas.

Tal vez la crítica más cierta y sincera que se le ha hecho a El Reino sea la de resultar “inverosímil”. Si bien es cierto que algunos diálogos pueden sonar forzados, y unos personajes pueden parecer caricaturizados, no hay que olvidar lo más importante cuando vemos una ficción: es ficción. Muchas veces se confunde realismo con verosímil o (peor) con verdad. Vale la pena aclarar: el realismo es un efecto estético, que algo “parezca real” no lo hace real. Una película de extraterrestres que invaden la Tierra puede ser realista, si su realización lo es. Luego está el verosímil que la ficción construye a su interior, sus “reglas”. Y por último, está el verosímil social, lo que entendemos por el “mundo real”.

EL REINO

EL REINO

¿EL REINO ES REALISTA?

Hasta donde sabemos, el exorcismo no es real. Ni siquiera es cierto que en las iglesias evangélicas hagan semejante show. Pero dentro de la serie y su lógica, ¿es creíble? Si, por supuesto, totalmente. No hay errores de verosimilitud. En todo caso, lo que puede suceder es que el verosímil que la serie construye no se adecúe a lo que creemos de ese mundo. Pero eso no es un error en lo más mínimo, es simplemente la construcción de mundo de la serie. Si todo lo que nos muestra la serie no es “real”, tampoco tendría por qué serlo. Lo interesante es qué nos pasa como espectadores que, cuando vemos algo que nos resulta cercano, afinamos el ojo para intentar encontrar inconsistencias en lugar de entender que estamos viendo una ficción.

En definitiva, El Reino tiene todo el potencial para ser una gran serie argentina y un éxito global. La producción es impecable, como nos tiene acostumbrados Netflix. El guion es potente e intrigante, los ocho capítulos de cuarenta y pico de minutos se esfuman rapidísimo. Y las actuaciones están todas a la altura, con puntos muy destacados. Ya se habla de una segunda temporada, y a juzgar por la primera, no sería extraño que la confirmen en breves.

Datos:

Año: 2021.

Duración: 1 temporada, 8 episodios.

Creador: Claudia Piñeiro, Marcelo Piñeyro.

Elenco: Chino Darín, Nancy Duplaá, Joaquín Furriel, Mercedes Morán, Diego Peretti.

Plataforma: Netflix.

MARE OF EASTTOWN: CRIMEN Y DUELO

MARE OF EASTTOWN: CRIMEN Y DUELO

Siempre que HBO estrena una serie, hay que prestarle atención. Los años confirman que es una de las principales productoras de la televisión, y siempre ofrece productos de calidad. Mare of Easttown, disponible en HBO Max, es una muestra más. Con 16 nominaciones a los premios Emmy, incluyendo Mejor Miniserie, Guion y Actriz de Miniserie, se posiciona como una de las series del año.

En el primer capítulo conocemos a Mare, interpretada por Kate Winslet (Titanic). Ella es una detective de la policía en un pueblito de Pensilvania, que vive con su mamá Helen (Jean Smart) y su hija Siobhan (Angourie Rice). También vive con ellas Drew, el nieto de Mare, al que cuidan entre todas. El asesinato de una chica del pueblo, madre adolescente de un bebé, despierta viejos fantasmas por un caso ocurrido un año antes. Mare va a hacerse cargo de la investigación, intentando no descuidar su vida privada y haciendo frente a conflictos personales.

MARE OF EASTTOWN

MARE OF EASTTOWN

En líneas generales, es una historia bastante clásica. Por lo general, este tipo de series pueden ser dos cosas: la tragedia de un policía o la narración de un crimen con personajes traumados. O sea, puede ser un drama que “usa” el contexto policial para darle forma a la historia; o bien un policial clásico donde los personajes también sufren en sus vidas privadas. Mare of Easttown tiene la enorme y rara virtud de ser las dos cosas a la vez, en ambos casos muy logradas. Si nos centramos en el drama familiar, es el formidable relato de un duelo. Si, por el contrario, nos concentramos en el crimen, tenemos un atrapante caso policial lleno de suspenso. Es raro ver que ambas cosas funcionen de manera tan orgánica, sin que una pese más que la otra.

UNA HISTORIA SIN FISURAS

Esa combinación se logra gracias al guion que, sencillamente, es una maravilla. No hay puntos flojos, no hay fisuras en una historia que, sin embargo, tiene sus complejidades. No hay ningún cabo suelto o resoluciones forzadas para que cierren. La lógica funciona a la perfección, y si bien hay casualidades (como en la vida también las hay), el relato se construye pieza por pieza de manera sólida. Incluso los personajes tienen, todos y cada uno, su razón de ser y de estar. No hay intrascendentes, cada uno aporta, aprende, destruye, fracasa según su necesidad.

La forma de contar los hechos es bastante tradicional. Salvo algunos escasos flashbacks, todo se desarrolla de manera lineal. Lo interesante, es que Mare of Easttown aplica la fórmula del policial a todo lo demás. Va dejando pistas, huellas, marcas, información a cuentagotas, no solo del caso sino de la vida de los personajes que vamos conociendo. Se va tejiendo una red de relaciones, secretos y conflictos en los que cada personalidad aporta sus luces y sus sombras.

MARE OF EASTTOWN

MARE OF EASTTOWN

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LA MEJOR WINSLET

Un párrafo aparte para la espectacular interpretación que hace Kate Winslet de su personaje. Mare of Easttow es ella y no podría ser nadie más. La detective es irónica y distante, pero siente y sufre como cualquiera; la actriz hace que todo eso parezca fácil de representar. La capacidad de expresar emociones al mismo tiempo que intenta ocultarlas es sencillamente increíble. Más que merecida la nominación a los Emmy. Aunque no es la única: Jean Smart hace una desopilante Helen y Julianne Nicholson, o Lori, la amiga de Mare, se luce en los últimos capítulos. Ambas se ganaron su nominación como Actriz de Reparto.

Por último, hay que destacar los climas que va construyendo la serie. La historia en sí está llena de rincones oscuros, de tramas desgarradoras, de sucesos escalofriantes. El pesimismo gris de un pueblo herido se ve en las calles, en los encuentros sociales, en los bares. Sin embargo, la serie pasa por distintos momentos y diferentes tonos. Y se alcanzan ciertos puntos de climax dramático donde es imposible no soltar al menos una lágrima.

Mare of Easttown es una reivindicación de los géneros clásicos. Un policial con todas las letras, con todos los condimentos. Un drama terrible, que emociona desde la empatía y el dolor de su protagonista. Una vuelta a las raíces de lo mejor de la televisión, en donde HBO siempre da que hablar.

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