BULLET TRAIN: ACCIÓN EN JAPÓN

Bullet Train, la nueva película de David Leitch, transcurre a toda velocidad en el tren que va de Tokio a Kioto con un simpático Brad Pitt

Bruno Palladino

Escritor en proceso. Pasión por la literatura, cine y series como formas de arte. Intentando alcanzar el verdadero Unagi.

05/08/2022

David Leitch no ha dirigido muchas películas, pero sin embargo puede reconocerse un estilo y ciertas influencias. Películas como John Wick, Atomic Blonde o Deadpool 2 tienen varios puntos en común entre sí y también con Bullet Train, la más reciente. Si bien esta historia no viene del mundo del cómic, es la adaptación de una novela: Maria Beetle del japonés Kôtarô Isaka. Y en ella reúne muchos de los elementos que caracterizaron sus trabajos anteriores: acción, humor, vértigo narrativo y una construcción de mundo poco realista.

El tren bala que va de Tokio hasta Kioto avanza a toda velocidad. Ladybug, el apodo del personaje de Brad Pitt, va a bordo porque tiene que robar un maletín mientras lidia con algún dilema más emocional que moral. Mientras Maria (Sandra Bullock) le va dando indicaciones por teléfono sobre su misión, una serie de asesinos se empiezan a hacer presentes. Todos parecen tener misiones similares que se entrecruzan, pero la realidad es un poco más compleja de lo que parece.

BULLET TRAIN

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INFLUENCIAS EN BULLET TRAIN

De hecho, por momentos es tan compleja que suena un poco a mucho. Porque Bullet Train tiene una combinación poco usual: la historia no es lo más relevante, pero es por demás rebuscada. No deja de ser una película de acción potente y vertiginosa, pero se preocupa, tal vez en exceso, de darle una explicación a cada acción de cada personaje, y que todo tenga un sentido unificador o superior. La idea de destino está presente todo el tiempo, y la metáfora del tren es en algún punto demasiado obvia. Esa combinación hace necesarios muchos flashbacks para explicar relaciones entre personajes, reacciones exageradas o para unir todo al final del viaje. Esto colabora con dar contexto, pero a veces se torna un poco molesto.

Podríamos decir que es una película de acción “posmoderna”, autoconsciente, irónica y con humor. Algo que no es del todo novedoso; por el contrario, permite ver ciertas influencias. Un ritmo narrativo frenético que recuerda a Guy Ritchie (Snatch, Sherlock Holmes), donde el montaje es clave. Un bajo mundo criminal “antirrealista” a la John Wick (que el propio Leitch codirigió junto a Chad Stahelski), con agencias contratistas que controlan un catálogo de asesinos a sueldo con apodos llamativos (si te suena a Kill Bill es porque algo de eso también hay). Y también algo de Deadpool (de quien Leitch es director de la 2) en el humor con que los propios personajes ironizan sobre su trabajo.

La estética de Bullet Train es híper saturada: títulos sobreimpresos en la presentación de los personajes, edición rápida y vertiginosa, colores rimbombantes, iluminación de neón, peleas en espacios reducidos, cultura pop japonesa. En definitiva es lo que un tren bala de Tokio a Kioto puede ofrecer. Un maximalismo buscado, sobrecargado de todo.

BULLET TRAIN

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EL MAGNETISMO DE BRAD

Brad Pitt es un foco de atención innegable. Su sola presencia atrae público y miradas. En un contexto sobrecargado, donde los estímulos visuales abundan, aporta un poco de serenidad con un personaje que busca la paz antes que cualquier otra cosa. Y la verdad es que funciona: es gracioso pero sin ser absurdo, es querible. El elenco acompaña bien, con protagonismos bastante divididos. Aaron Taylor-Johnson (Kick-Ass) y Brian Tyree Henry (Atlanta), como los hermanos sicarios Tangerine y Lemon, son quizás los que más destacan por algún matiz que muestran. Joey King (The Act) engaña con el aspecto aniñado de Prince y Hiroyuki Sanada (Mortal Kombat) le da sentido a la locación haciendo de The Elder. Cada uno con su propia historia (más algunos otros como el mismísimo Bad Buny) conforman una especie de relato coral que va tejiendo el desenlace.

La película tiene la virtud de ser sumamente sincera. Tiene todos los condimentos que podemos esperar: peleas, explosiones, gags, giros de la trama, personajes poco profundos pero agradables. No le pidamos peras al olmo. Sí, es cierto que todo esto ya se ha visto, pero ¿cuál es el problema? Es una película de género, pochoclera y entretenida. En épocas de estrenos flojos, donde parece que solo se pueden hacer películas de acción de superhéroes, es más que suficiente.

 

Datos:

Año: 2022.

Duración: 126 min.

Dirección: David Leitch.

Guion: Kôtarô Isaka, Zak Olkewicz.

Elenco: Brad Pitt, Joey King, Aaron Taylor-Johnson, Brian Tyree Henry, Hiroyuki Sanada.

Plataforma: Cine.

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