NO TIME TO DIE: LA ÚLTIMA – GRAN – MISIÓN DEL 007

En No time to Die, Daniel Craig se despide del agente 007 en la misión más humana de la franquicia James Bond.

carla ana alomar

Fundamentalista de los dramas de HBO. No tomo, pero a Don Draper no le negaría un old fashioned. Mi mamá me dio la vida, y Phoebe Waller Bridge ensangrentada frente a un espejo las ganas de vivirla.

“Caras del pasado regresan, aún queda una lección por aprender” canta Billie Eilish con un tono de suspiro roto. La canción principal lleva el mismo nombre que la cinta No Time to Die, película número veinticinco en la franquicia James Bond y la última de la mano de Daniel Craig, encargado de introducir al 007 en el siglo 21.

Fiel a la fórmula, en esta entrega el agente deberá enfrentarse a un villano que pondrá su destreza, y sobre todo sus valores, a prueba. Pero al tratarse de una despedida éste no ocupará el centro de la escena.

NO TIME TO DIE

La batalla se dará entre el deber y el querer. Entre el mandato de un soldado y el sueño de un hombre común. Batalla donde todas aquellas piezas que fueron construyendo a un Bon que decide retirarse, con múltiples duelos encima, abrirán la puerta de nuevo a ese pasado que aún estando en la isla más paradisíaca y lejana de todas, nunca se puede dejar atrás.

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No Time to Die parecía que no iba a estrenarse nunca. La pandemia reconfiguró no solo nuestra cotidianidad sino también la grilla de estrenos. La vía de estreno por streaming no significó una opción para todos. La misma no solo reduce la experiencia, sino también las posibilidades de recuperar presupuesto. Por lo que la enorme espera resultó, sin quererlo, y sobre todo en un título de esta escala, una estrategia de marketing. Durante el 2020 casi una vez por mes salía un anuncio de su estreno reprogramado. Casi jugando con la noción de tiempo de su título, la despedida de Craig se hizo esperar pero finalmente está con nosotros.

NO TIME TO DIE: EL PRINCIPIO DEL FIN

La última aventura del agente doble 0, comienza en el pasado. En una cabaña perdida en un bosque de nieve. Un paisaje que recuerda al de Los 8 más odiados (2015) de Tarantino. Donde la inmensidad y desolación de rogar por la propia vida en medio de la nada son la única posibilidad de supervivencia.

NO TIME TO DIE

Una máscara oriental partida por un tiro cubre la cara de nuestro asesino. Su voz es inconfundible. Se arrastra y se detiene en un tempo calmo pero escalofriante. A la voz de Safin, el villano de No time to Die, la oímos de forma muy similar en Mr. Robot, se trata de Rami Malek.

El blanco no solo combina con la nieve alrededor sino que revela la frialdad de sus actos. Tan solo la mirada de una niña a través del hielo se volverá el germen de una venganza postergada que teñirá toda la película.

NO TIME TO DIE

Rápidamente nos alejamos del crudo invierno para transportarnos al cálido verano italiano. Con sus calles de adoquín y carreteras sinuosas. Dentro del auto está aquella niña detrás del hielo. Es Madelaine Swan (Léa Seydoux) a quien conocimos en Spectre (2015). La enamorada de Bond pide que vaya más rápido. Siempre de piloto, con una calma y seguridad que seducen, el 007 responde: “¿Para qué hacerlo? Tenemos todo el tiempo del mundo”. 

Una vez más la idea del tiempo corriendo, solo que según quién mire el reloj sentirá que está a su favor o en contra.

NO TIME TO DIE: CUANDO EL PASADO TOCA LA PUERTA 

El pasado tocará la puerta por primera vez en la tumba de Vesper Lynd, la primera chica Bond de esta nueva era, a quien conocimos en Casino Royale. Bond decide visitarla para poder cerrar el duelo y poder comprometerse por completo en su nueva relación. 

Sin embargo, el compromiso en una relación viene de ambos lados. Un violento episodio en la visita del agente, probablemente la escena de acción mejor lograda de la película. Tiros, saltos en una moto de alta gama por las antiguas edificaciones estilo villa de Italia, desembocará en una  fuerte sospecha hacia Madeleine, a quien todos a lo largo de la cinta describen como la guardiana de secretos fundamentales.

Photo de Léa Seydoux - Mourir peut attendre : Photo Léa Seydoux - AlloCiné

Una despedida en un tren, y la promesa de que Madeline jamás volverá a ver al 007. Pero de nuevo “las caras del pasado regresan” en esta última misión no buscada.

Tras su retiro, el MI6 colocó a una nueva agente doble 0, Nomi (Lashana Lynch), personaje que servirá como punto para varios intercambios humorísticos y de competencia entre la nueva y el original 007. “Es solo un número”.

Ambos se encontrarán a lo largo del globo, en la misión de encontrar a un científico desaparecido responsable de la creación de un arma genética tóxica que, diseñada a gran escala, podría acabar con la población mundial.

M (Ralph Fiennes), James Bond y el mismo trámite de siempre, salvar el mundo.

LAS CARAS NUEVAS Y YA CONOCIDAS DE NO TIME TO DIE: 

La duración de la película no se hace cuerpo en absoluto. La variedad de paisajes contribuye a los cambios de tono de la historia. Con la breve aparición de Ana de Armas, en su Cuba natal, con el personaje de Paloma, una agente recién entrenada podemos ver la icónica imagen de Bond en su traje. Los diálogos que rozan la seducción, disfrazados de profesionalismo en el medio de una misión con la elegancia como pantalla.

Trailer de No Time To Die, ¡Ana de Armas rescata a Bond!

Luego, casi en un homenaje a El Silencio de los Inocentes (1991), Bond nuevamente es tocado en su pasado, en un interrogatorio mano a mano en una caja de vidrio con Ernst Stavro Blofeld, jefe de Spectre. Un Christoph Waltz, que maneja la escena desde la intención de su tono y mirada y se regodea al enervar al 007 haciéndole ver que a los secretos, no les pasa el tiempo. 

No Time to Die Photos: Daniel Craig Returns as 007

Si bien como última misión el villano de Malek, refugiado en su jardín de veneno, puede resultar débil y no muy convincente, la interpretación de Craig al servicio de la extorsión emotiva que éste le realiza, es el cierre perfecto para coronar al Bond más humano de todos.

EL LEGADO DE DANIEL CRAIG 

A lo largo de las cinco misiones que Craig tuvo a cargo pudimos ver al hombre detrás de una reputación que roza el mito. Lo vimos torturado y envenenado, cansado al punto de fallar su evaluación psicológica. Lo vimos lidiar con una infancia adoptiva, inclusive cuando se animó a bajar la guardia y confiar en las figuras femeninas más importantes de su vida, también salió golpeado.

Tom Ford Dresses 007 In No Time To Die | James Bond 007

Pero este es el Bond que necesitamos. Uno que viste el traje pero también las cicatrices. Un James Bond que entiende que el cuerpo y destreza física no está aislado de las emociones. Uno que dentro de su rudeza, aspira a la sensibilidad de las cosas simples y las anhela como la luz al final del túnel. La vida de agente es una cárcel, el deber ser lo contagia todo y las pulsiones de querer escapar se desvanecen frente a la verdadera naturaleza del hombre que sirve a su país. Uno que a pesar de haber renegado de ellas, sabe que su verdadera esencia está en las misiones. 

No Time to Die, es el cierre al viaje de un soldado que entiende, con una grandeza y entrega enorme, que la misión más importante de todas, la de vivir, no se trata de solo un número, el 007, sino del legado.

 

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