LOS NERDS AL PODER

Los nerds conquistaron el mundo, cambiando las modas y los consumos. Repasamos cómo pasaron de ser complementos ridículos a protagonistas.

Bruno Palladino

Escritor en proceso. Pasión por la literatura, cine y series como formas de arte. Intentando alcanzar el verdadero Unagi.

Finalmente pasó lo que se creía imposible: los nerds conquistaron el mundo. Hasta fines del siglo pasado, eran seres marginados y objeto de burla de la gente cool y en onda. Hoy, en la era de la informática y las telecomunicaciones, pareciera ser que los roles se invirtieron y esos personajes con lentes gruesos y pantalones por arriba del ombligo son quienes dirigen las empresas e imponen las tendencias en todo el globo. Y este fenómeno, por supuesto, tiene su correlato en la cultura y el entretenimiento: la forma en que percibimos y representamos a los geeks a través de series y películas es un fiel reflejo. Por eso, vamos a repasar cuándo y cómo fue que pasaron de ser complementos cómicos y ridículos, a ser protagonistas y héroes.

Podemos rastrear la primera aparición del estereotipo del nerd en la pantalla hasta 1963, en la película The Nutty Professor. Jerry Lewis interpreta a un profesor muy inteligente, pero torpe y sin capacidad para la interacción social, que inventa una poción mágica que lo convierte en un seductor, fachero y extrovertido. Sí, la de Eddie Murphy es una remake de esta. La cuestión es que este personaje encarna fielmente la visión peyorativa del nerd de antaño. Su aspecto y su forma de tratar con el resto de las personas son visiblemente ridiculizados. Y, yendo un poco más allá, el hecho de que tenga que transformarse en otra persona totalmente diferente para ganar confianza y ser aceptado habla del rechazo que sufría al ser como es.

LA VENGANZA DE LOS MARGINADOS

Esta caracterización del friki se mantuvo durante los años siguientes. El personaje de Potsie (Anson Williams) en Happy Days o el sketch de los nerds en Saturday Night Live durante los 70 son claros ejemplos. Ya en 1984 encontramos un hito fundamental, que es un símbolo de la década marcada por el auge de la computación. Es, sin dudas, la película más explícita sobre la temática hasta ese momento: Revenge of the Nerds (o La venganza de los nerds). Como su nombre lo indica, se trata de una revancha que estos sufridos personajes se cobran contra los bullies, usando su inteligencia superior como arma. Si bien se invierte el punto de vista, y ahora los relegados pasan a ser los héroes, no deja de ser una excepción. Los nerds siguen estando marginados, y su venganza implica una rebelión, pero no necesariamente una transformación en el orden de las cosas.

REVENGE OF THE NERDS

REVENGE OF THE NERDS

De cualquier forma, es un antecedente importante que empieza a marcar el cambio de época. La película The Goonies va en el mismo sentido: los ñoños son los héroes, pero no dejan de ser marginados. Otra opción, por ejemplo, es lo que sucede en Volver al futuro 2. Allí, George McFly (Jeffrey Weissman) tiene que transformarse para hacer frente al bully de Griff (Thomas Wilson). Es decir, debe dejar de ser nerd para poder superar el obstáculo.

EL ORGULLO NERD

A finales de la década del 80, el personaje de Screech (Dustin Diamond) en Saved by the Bell aporta un rasgo significativo a la causa. Él no solo es nerd, es orgullosamente nerd. No tiene ninguna intención de cambiar y se mantiene firme en su postura. Ese paso hacia la reivindicación será clave para lo que vendrá.

Ya en los 90 esa revalorización y deconstrucción del estereotipo va a encontrar más y más exponentes. Lisa Simpson será una referente, con el condimento extra de ser mujer. Pero no será la única cerebrito de Los Simpson: Marty, y hasta el propio Milhouse encajan dentro de los parámetros. Y, por supuesto, cómo olvidarnos de los compañeros de Homero cuando éste vuelve a la universidad. Todos ellos, en mayor o menor medida, serán objeto de burla por su condición de ñoños a lo largo de la serie animada. Pero, sin dudas, Lisa es la que logra sobresalir. Ella puede superar los problemas de la falta de sociabilidad y sale adelante siendo como es. Por momentos coquetea con modificar su aspecto o su actitud para encajar, pero siempre termina fiel a sus principios.

Pero hay todavía un punto de inflexión definitivo, que termina de romper el estereotipo y normaliza la figura del nerd. Por su llegada y masividad, por su rol protagónico en la serie, porque tiene un interés romántico, algo impensado hasta ese momento. Y también porque el personaje no es una caricatura, sino una persona común y corriente que le gusta estudiar, la ciencia ficción y los dinosaurios. Si, señores, estamos hablando de Ross Geller de Friends. Nunca antes se había representado el crecimiento de un adolescente cerebrito, que ya maduró pero no abandonó sus raíces. Al menos no de una forma tan desembarazada del estereotipo.

ROSS GELLER - FRIENDS

ROSS GELLER – FRIENDS

NUEVO PARADIGMA

El comienzo del nuevo milenio terminó de consolidar el cambio de época y reivindicar a la figura del nerd. La serie Freaks and Geeks es una muestra de la preponderancia de estos personajes, pero no la única. El Peter Parker de Tobey Maguire en Spider-Man del 2002 no solo es un héroe ñoño, también es un personaje que proviene del cómic, consumo por excelencia del nerdismo. Esta tendencia se va a ir incrementando más y más con los años hasta la actualidad, donde los superhéroes son una parte fundamental de la industria del cine y las series.

Quizás a esta altura habrán notado que la gran mayoría de series y películas son comedias, más alguna que otra de acción. Hay que hacer una mención especial para rescatar a un personaje que posibilitó que un nerd sea protagonista de un drama. Y no cualquier drama, sino uno de los mejores y más terribles de la historia. Se trata de Walter White, el anti-héroe de Breaking Bad. El profesor devenido fabricante de metanfetaminas no deja de ser un cerebrito, que en base a su inteligencia construye un imperio de drogas. Además de su extraordinaria realización y su influencia en el futuro de la televisión, la serie habilitó la presencia de un friki como personaje principal de un drama.

LA VICTORIA DEFINITIVA

Y así llegamos al punto más alto en el ascenso de los nerds al poder. Seguramente faltarán nombres en la lista, porque sería imposible nombrar a cada película o tira. Pero hay una que es ineludible. La serie por excelencia que marca el paradigma del cambio de época. Estamos hablando, ni más ni menos, que de The Big Bang Theory. La multipremiada serie nos trae a un grupo de amigos que concentra todas las aristas posibles de la cultura geek: ciencia, videojuegos, sci-fi, tecnología, juegos de rol, y un largo etcétera. Si bien se ríe de esta cultura, lo hace desde adentro. Los personajes no son fracasados, más bien todo lo contrario. Tienen éxito en lo que hacen, encuentran la felicidad y están orgullosos de lo que son.

A lo largo de 12 temporadas (por cierto, disponibles en Amazon Prime), aborda una serie de problemas que van desde la incapacidad de hablar con una mujer, hasta la física cuántica más avanzada. Y todo desde la óptica de estos jóvenes genios. Es quizás la serie culpable de normalizar la cultura geek, o al menos de reflejar de una manera divertida esa normalización que se fue dando en la sociedad. Ese cambio de paradigma que convirtió a lo nerd en cool, a los videojuegos en algo apto para adultos y a los superhéroes en celebridades.

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